2 Corintios 9
Nuevo Testamento (AFM 1995) ›1En cuanto a este servicio en favor de los santos, no es necesario escribiros;
2conozco, en efecto, vuestra solicitud, de la que me glorío ante los macedonios, porque Acaya está preparada desde el año pasado, y vuestro celo ha servido de estímulo a muchos.
3No obstante, he enviado a los hermanos para que nuestra gloria por vosotros en este punto no sea vana y, como he dicho, estéis preparados;
4no sea que si vienen los macedonios conmigo y os encuentran desprevenidos, nos avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, en este asunto.
5He creído necesario, por tanto, rogar a los hermanos que se nos adelanten y preparen los dones prometidos por vosotros, para que así sean preparados como dones generosos y no mezquinos.
6Ahora bien, el que siembra escasamente, escasamente cosechará; y el que siembra generosamente, generosamente recogerá.
7Cada uno actúe según determinó en su corazón; no de mala gana ni por necesidad, pues Dios ama al que da con alegría.
8Y poderoso es Dios que puede colmaros de toda gracia, para que, teniendo lo necesario siempre y en todo, abundéis en toda obra buena,
9según está escrito: «Esparció a manos llenas y dio a los pobres; su justicia permanece eternamente».
10El que provee de simiente al que siembra y de pan para su alimento, proveerá y hará crecer vuestros sembrados y aumentará los frutos de vuestra justicia.
11Sois ricos en todo para toda largueza, la cual producirá por nuestra mediación acción de gracias a Dios
12—porque el ministerio de este servicio no solo remedia las necesidades de los santos, sino que redunda también en acciones de gracias a Dios—,
13pues al comprobar por este ministerio lo que sois, glorifican a Dios por la obediencia de vuestra fe en el Evangelio de Cristo y por la generosidad de vuestra comunión con ellos y con todos.
14Y ellos, en su oración por vosotros, os quieren, por las gracias abundantes que Dios ha derramado sobre vosotros.
15Gracias a Dios por su don inefable.