1 Tesalonicenses 3
Nuevo Testamento (AFM 1995) ›1Por este motivo, no resistiendo ya más, preferimos quedarnos solos en Atenas,
2y os enviamos a Timoteo, nuestro hermano y colaborador de Dios en el Evangelio de Cristo, para confirmaros y animaros en vuestra fe,
3a fin de que nadie vacile en esas tribulaciones. Pues bien sabéis vosotros que a eso estamos destinados.
4Cuando aún estábamos entre vosotros os predecíamos que íbamos a sufrir tribulaciones, como realmente ha sucedido y bien lo sabéis.
5Por esto yo, no resistiendo ya más, lo envié para que se informara de vuestra fe, no fuera que el tentador os hubiese tentado y nuestro trabajo hubiera resultado estéril.
6Pero ahora que ha llegado Timoteo de entre vosotros y nos ha informado de vuestra fe y caridad, y de cómo guardáis siempre un buen recuerdo de nosotros, deseando vernos, lo mismo que nos sucede a nosotros,
7es por lo que, gracias a vuestra fe, somos consolados, hermanos, en todas nuestras necesidades y tribulaciones.
8Porque ahora ya podemos vivir, puesto que os mantenéis firmes en el Señor.
9¿Cómo podremos dar gracias a Dios por vosotros a causa de todo este gozo con el que nos alegramos por vosotros ante nuestro Dios?
10Noche y día le pedimos con insistencia que nos conceda volver a veros y completemos lo que aún falta a vuestra fe.
11El mismo Dios, nuestro Padre, y nuestro Señor Jesús dirijan nuestra ida a vosotros.
12Y que a vosotros os haga el Señor abundar y sobreabundar en el amor de unos con otros y para con todos, como es el nuestro para vosotros,
13con objeto de que se consoliden vuestros corazones, irreprochables en santidad ante Dios y Padre nuestro, en la venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos. Amén.