1 Corintios 6
Nuevo Testamento (AFM 1995) ›1Si alguno de vosotros tiene un pleito con otro, ¿se atreverá a llevar la causa ante los paganos y no ante los santos?
2¿No sabéis que los santos juzgarán al mundo? Y si vais a juzgar al mundo, ¿seréis incapaces de juzgar pleitos más pequeños?
3¿No sabéis que juzgaremos a los ángeles? Cuánto más las cosas ordinarias de esta vida.
4Si tenéis pleitos sobre esas cosas ordinarias, ¿vais a poner como jueces a los que en la Iglesia se tienen como nada?
5Lo digo para vuestra vergüenza. ¿No hay entre vosotros algún sabio que pueda juzgar entre sus hermanos,
6sino que el hermano entabla juicio contra el hermano, y eso ante los infieles?
7De todos modos, ya es deficiencia en vosotros que tengáis pleitos unos con otros. ¿Por qué no preferís soportar la injusticia? ¿Por qué no sufrir engaño?
8Pero sois vosotros los que obráis la injusticia y defraudáis. ¡Y esto a los hermanos!
9¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas,
10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los rapaces poseerán el reino de Dios.
11Y esto erais algunos. Pero habéis sido lavados, santificados, justificados en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.
12«Todo me es lícito», pero no todo conviene. «Todo me es lícito», pero no me dejaré dominar por nada.
13«Los manjares para el vientre y el vientre para los manjares». Pero al uno y al otro los destruirá Dios. Además, el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.
14Pero Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros por su poder.
15¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Y tomaré yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una meretriz? ¡De ninguna manera!
16¿No sabéis que quien se une a una meretriz se hace un cuerpo con ella? Pues está dicho: «Serán los dos una sola carne».
17En cambio, el que se une al Señor, se hace un espíritu con él.
18Huid de la fornicación. Todo pecado que comete el hombre queda fuera del cuerpo; pero quien fornica, peca contra su propio cuerpo.
19¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?
20¡Habéis sido comprados a precio! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.