Mateo 4
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Ayuno y tentaciones de Jesús. Luego fue llevado Jesús por el espíritu al desierto para ser tentado por el demonio.
2Y, después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre.
3Acercósele el tentador para decirle: Si realmente eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en pan.
4Respondióle Jesús: La escritura dice: No sólo de pan vive el hombre. Dios tiene otros muchos medios para dar vida.
5Entonces lo llevó el demonio a la ciudad santa; y, después de ponerlo sobre el pináculo del templo,
6le dijo: Si realmente eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo, pues la escritura dice: Dará orden a sus ángeles de que te tomen en sus manos para que tu pie no tropiece contra las piedras.
7Respondióle Jesús: También dice la escritura: No tentarás al Señor, tu Dios.
8Una vez más lo llevó el demonio a un monte muy alto y, haciéndole ver toda la magnificencia de los reinos del mundo,
9le dijo: Todo esto te daré, si, postrándote, me adoras.
10Respondióle al momento Jesús: Apártate, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y sólo a él darás culto.
11Con eso el demonio lo dejó y se acercaron los ángeles para servirle.
12III. Ministerio mesiánico de Jesús de Galilea (4,12-18,35) Lugar de la actividad de Jesús. Habiendo oído que Juan había sido metido en la cárcel, Jesús se retiró a Galilea.
13Y, abandonando Nazaret, se fue a vivir a Cafarnaum, ciudad situada a orillas del mar, en los confines de Zabulón y Neftalí.
14Así se cumplió lo que anunció el profeta Isaías cuando dijo:
15¡Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, en el camino del mar allende el Jordán, Galilea de los gentiles!
16El pueblo sumido en tinieblas ha visto una gran luz; una luz ha amanecido sobre los que yacen en región y sombras de muerte.
17Desde entonces empezó Jesús a predicar: Arrepentíos, porque se acerca el reino de Dios.
18Los primeros discípulos de Jesús. Caminando por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, por otro nombre Pedro, y a Andrés, que estaban echando el esparavel en el mar, pues eran pescadores.
19Y les dijo: Venid en pos de mí y yo os haré pescadores de hombres.
20Ellos, dejando al momento las redes, le siguieron.
21Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en la barca con su padre componiendo las redes, y los llamó.
22Y ellos, dejando al momento la barca y a su padre, le siguieron.
23Jesús, maestro y taumaturgo. Y corría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, predicando la buena nueva del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias de la gente.
24Su fama se extendió por toda Siria. Ante él trajeron a todos los que padecían algún mal: los que sufrían diferentes enfermedades y dolores; endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y devolvió la salud a todos.
25Y le fue siguiendo una gran multitud: gentes de Galilea y de la Decápolis, de Jerusalén y de Judea y del otro lado del Jordán.