Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Lucas 24

La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT)

1Las primeras noticias sobre la resurrección de Jesús. Las mujeres en el sepulcro. El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado;

2y se encontraron con que la piedra había sido removida de delante del sepulcro;

3pero dentro no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.

4Estaban perplejas, sin saber qué hacer, cuando de improviso se les presentaron dos hombres con vestiduras deslumbrantes.

5Como a su vista bajasen asustadas los ojos, ellos exclamaron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?

6No está aquí; ha resucitado. Acordaos de las palabras que os dijo cuando aún estaba en Galilea.

7El Hijo del hombre, os decía, tiene que ser entregado en poder de hombres pecadores y tiene que ser crucificado, pero al tercer día resucitará.

8Y ellas efectivamente trajeron a la memoria sus palabras.

9Una vez que volvieron del sepulcro, comunicaron todo lo ocurrido a los once y a todos los demás;

10eran ellas María Magdalena, Juana, y María la madre de Santiago. Las demás compañeras que estaban con ellas, referían también a los apóstoles estos sucesos;

11pero tales relatos les parecieron disparates y no les dieron crédito.

12Pedro en el sepulcro. Pedro, con todo, corrió en seguida al sepulcro. Se asomó; y, como no viese más que los lienzos, se volvió a casa, lleno de admiración por lo ocurrido. /par

13Jesús se da a conocer en Emaús a dos discípulos. El mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea, llamada Emaús, distante de Jerusalén sesenta estadios;

14e iban los dos comentando todos estos sucesos.

15Mientras iban hablando y discutiendo, Jesús mismo en persona se les acercó y fue caminando en su compañía;

16pero tenían ellos como un velo en los ojos y no podían reconocer a Jesús.

17El les preguntó: ¿Qué conversaciones son las que venís sosteniendo en el camino? Ellos, apesadumbrados, se detuvieron;

18y, tomando la palabra uno, llamado Cleofás, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que allí ha ocurrido estos días?

19¿Qué?, preguntó él. Lo de Jesús Nazareno, le contestaron, que era un hombre enviado del cielo y cuyas obras y palabras tenían valimiento ante Dios y ante todo el pueblo;

20cómo los jefes de los sacerdotes y nuestros mismos magistrados lo entregaron para que fuese condenado a muerte, y cómo lo hicieron crucificar.

21Nosotros estábamos confiados en que él redimiría a Israel; pero, no obstante, van ya tres días desde que ocurrieron estas cosas.

22Bien es verdad que algunas de nuestras mujeres nos han alarmado. Han estado muy de madrugada en el sepulcro;

23y, al no encontrar allí su cuerpo, han vuelto a casa y dicen que se les han aparecido unos ángeles, los cuales aseguran que él está vivo.

24Algunos de los nuestros han ido al sepulcro y han encontrado las cosas como las mujeres decían; pero a él no lo han visto.

25Entonces, tomó él la palabra: ¡Oh hombres sin inteligencia y cortos de entendimiento y voluntad para creer todo lo que dijeron los profetas!

26¿Acaso no tenía que padecer el Mesías estas cosas, para así entrar en su gloria?

27Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les fue explicando todos los pasajes de la escritura que a él se referían.

28En esto llegaron cerca de la aldea adonde se dirigían; y él hizo como que quería continuar adelante.

29Obligáronle a detenerse, diciéndole: Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se va. Entró, pues, y se quedó con ellos.

30Estando juntos a la mesa, tomó el pan; y, rezada la bendición, lo partió y se lo dio.

31Abriéronseles los ojos y lo reconocieron; pero él desapareció de su vista.

32Entonces se dijeron el uno al otro: ¿Verdad que nuestros corazones se encendían en nuestros pechos mientras en el camino nos hablaba y nos explicaba las escrituras?

33Acto seguido, volvieron presurosos a Jerusalén, y encontraron reunidos a los once y a sus compañeros,

34que les dijeron: ¡Es verdad! El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón.

35Contaron ellos lo que les había ocurrido en el camino y cómo lo habían reconocido, al partir el pan. /par

36Jesús se aparece a los apóstoles y a los discípulos. Mientras estaban comentando estas cosas, se presentó Jesús en persona en medio de ellos y les dijo: La paz sea con vosotros.

37Sobrecogidos de miedo y estupor, se imaginaban ver un espíritu.

38¿De qué os asustáis, les preguntó Jesús, y por qué admitís esas dudas?

39Mirad mis manos y mis pies. Soy yo. Palpadme y considerad que un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.

40Y dicho esto, les mostró las manos y los pies.

41No acababan de creer todavía por la dicha y estupor que experimentaban. Jesús añadió: ¿Tenéis aquí algo para comer?

42Le presentaron un trozo de pez asado.

43El lo tomó y lo comió en presencia de todos. /par

44Ultimas instrucciones de Jesús. Díjoles después: Lo que acaba de ocurrir conmigo es el cumplimiento de las palabras que os decía cuando aún me hallaba entre vosotros: Tiene que cumplirse todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.

45Entonces les hizo ver el sentido que tenían las escrituras.

46Y les dijo: Esto dice la escritura: Que el Mesías había de padecer y que al tercer día había de resucitar de entre los muertos;

47y que por su autoridad se había de anunciar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la conversión a Dios por el perdón de los pecados.

48Vosotros sois testigos de estos hechos.

49Y mirad, yo os enviaré lo prometido por mi Padre. Permaneced, pues, en la ciudad, hasta que seáis revestidos de la fortaleza de lo alto. /par

50Ascensión de Jesús. Los llevó después afuera hasta cerca de Betania; y, levantando las manos, les dio su bendición;

51y, en tanto que los bendecía, se apartó de ellos y fue elevándose al cielo.

52Después de haber estado adorándolo, se volvieron a Jerusalén, poseídos de inmenso gozo;

53y estaban de continuo en el templo, cantando las alabanzas de Dios.

WhatsApp