Hechos 6
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Elección de los siete diáconos. Por aquellos días, ha biendo aumentado el número de los discípulos, se levantó una queja de los helenistas contra los hebreos, porque se atendía mal a sus viudas en el suministro diario de las limosnas.
2Convocaron los doce a la multitud de los discípulos y dijeron: No está bien que nosotros descuidemos la palabra de Dios por atender al servicio de la mesa.
3Elegid, pues, hermanos, de entre vosotros a siete hombres de plena confianza, dotados de espíritu y de inteligencia, para que podamos encomendarles este servicio.
4Nosotros, por nuestra parte, nos dedicaremos a la oración en común y al ministerio de la predicación.
5Fue bien recibida la proposición por toda la multitud. Y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de espíritu santo, y a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía.
6Los presentaron a los apóstoles, quienes, después de orar, les impusieron las manos.
7El evangelio se extendía cada vez más, y se multiplicaba extraordinariamente el número de los discípulos en Jerusalén. Era también numeroso el grupo de los sacerdotes que abrazaban la fe.
8Actuación de Esteban y su prisión. Esteban, por su parte, lleno de gracia y de poder sobrenatural, obraba señales y prodigios entre el pueblo.
9Algunos de la facción llamada de los libertos, y cirenenses y alejandrinos y otros de Cilicia y del Asia proconsular, se levantaron a disputar con Esteban;
10pero no podían resistir a la sabiduría y espíritu con que hablaba.
11Por eso sobornaron a algunos para que presentasen esta acusación: Nosotros le hemos oído proferir blasfemias contra Moisés y contra Dios.
12Y excitaron los ánimos del pueblo, de los ancianos y de los escribas. Luego, cayendo de improviso sobre él, lo arrebataron y lo condujeron ante el sanedrín.
13Allí hicieron comparecer testigos falsos con esta acusación: Este hombre no cesa de hablar contra el lugar santo y contra la ley.
14Nosotros le hemos oído decir que ese Jesús Nazareno destruirá este templo y cambiará las costumbres que nos ha transmitido Moisés.
15Todos los que estaban sentados en el sanedrín pusieron en él los ojos, y vieron su rostro como el de un ángel.