Apocalipsis 21
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Cuadro 3.º y último: Los desposorios del cordero (Cristo) con la iglesia glorificada (21,1-22,5) La nueva creación: Presencia de Dios, felicidad y vida eterna. Vi un cielo nuevo y una tierra nueva. El primer cielo y la primera tierra habían desaparecido; y el mar no existía ya.
2Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo del lado de Dios, ataviada como desposada que se adorna para recibir a su esposo.
3Oí una voz robusta proveniente del trono, que decía: Aquí está la tienda de Dios con los hombres. El plantará su tienda entre ellos; ellos serán su pueblo, y él será Dios con ellos.
4Les enjugará Dios toda lágrima de los ojos; y ya no habrá más muerte; ni habrá desgracias ni lamentos ni trabajos. El primer mundo ha desaparecido.
5Y dijo el que estaba sentado en el trono: Mirad, voy a renovar todas las cosas. Y añadió: Escribe, porque éstas son las palabras fidedignas y verdaderas.
6Díjome: Ya está hecho. Yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin. Al que tenga sed le daré gratis de la fuente del agua de la vida.
7El que venza poseerá en herencia estos bienes. Yo seré su Dios y él será mi hijo.
8Los cobardes, los incrédulos, los manchados con abominaciones, los asesinos, los fornicarios, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros tendrán su parte en el estanque que arde en fuego y azufre. Esta es la muerte segunda.
9Descripción de la iglesia glorificada, nueva Jerusalén y esposa del cordero. Y vino uno de los siete ángeles portado res de las siete páteras, llenas de las siete últimas plagas; y me habló así: Ven y te mostraré la desposada, la esposa del cordero.
10Y me arrebató en espíritu a un grande y altísimo monte y me mostró la ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo, del lado de Dios.
11Estaba radiante con la gloria de Dios. Su resplandor era como el de la piedra más preciosa, como de piedra de jaspe transparente.
12Tenía un muro fuerte y altísimo y doce puertas; y sobre las puertas había doce ángeles y nombres escritos, que son los nombres de las doce tribus de Israel.
13De la parte del oriente tres puertas, de la parte norte tres puertas, del lado sur tres puertas y del lado del poniente tres puertas.
14El muro de la ciudad descansa sobre doce piedras base; y sobre ellas están escritos los doce nombres de los doce apóstoles del cordero.
15El que hablaba conmigo traía como medida una caña de oro para medir la ciudad, sus puertas y su muro.
16La ciudad está asentada sobre una base cuadrangular, y su longitud es tanta como su anchura. Midió la ciudad con la caña, y tenía doce mil estadios; y son iguales su longitud, su anchura y su altura.
17Midió su muro y tenía ciento cuarenta y cuatro codos, codos de hombre, la misma medida que empleaba el ángel.
18Su muro es de jaspe, y la ciudad de oro puro, como cristal purísimo.
19Las doce piedras base del muro de la ciudad se componen de todas las piedras preciosas: la primera es jaspe; la segunda zafiro; la tercera calcedonia; la cuarta esmeralda;
20la quinta sardónice; la sexta cornalina; la séptima crisólito; la octava berilo; la nona topacio; la décima crisoprasa; la undécima jacinto; la duodécima amatista.
21Las doce puertas son doce perlas; cada puerta una perla; y la plaza de la ciudad es de oro puro, como cristal transparente.
22Pero no vi templo en ella, porque el Señor, Dios, el omnipotente, y el cordero es su templo.
23La ciudad no necesita ni sol ni luna que iluminen; porque la gloria de Dios la ilumina y su lumbrera es el cordero.
24A su resplandor caminarán los gentiles, y los reyes de la tierra llevan a ella su gloria.
25Sus puertas no se cerrarán jamás durante el día; y la noche no existirá ya allí.
26Y presentarán a ella el honor y la gloria de las naciones.
27Allí no entrará cosa impura ni quien cometa abominación y mentira. Sólo entrarán los inscritos en el libro de la vida del cordero.