2 Corintios 9
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Exhortación a la prontitud en la colecta. En verdad, no hace falta que os escriba más sobre este servicio de socorro en favor de los fieles (de Jerusalén).
2Conozco vuestra buena voluntad, y de ella me ufano ante los macedonios para honra vuestra. Les digo: «Acaya está preparada para la colecta desde el año pasado.» Y así vuestro interés ha estimulado a muchísimos.
3Con todo, envío a los hermanos, no sea que la jactancia que hemos demostrado por vosotros se reduzca a nada, y para que —como lo dije antes— estéis preparados.
4No sea que al llegar conmigo los de Macedonia y encontraros desprevenidos, nos veamos nosotros —por no decir vosotros— avergonzados de la confianza que en vosotros pusimos.
5Así que he creído necesario rogar a los hermanos que vayan antes que nosotros y organicen esa larga bendición de generosidad que prometisteis. Así preparada, será una bendición, no una ruindad.
6Exhortación final a la generosidad. Mirad. Quien poco siembra, poco cosechará; y quien siembra con abundancia, con abundancia cosechará.
7Que cada uno dé según lo que ha determinado en su conciencia; y no de mala gana ni forzado; que Dios ama al que da con alegría.
8Poderoso es Dios para colmaros de todo género de gracias, de suerte que, teniendo siempre y en toda ocasión lo suficiente, tengáis en abundancia para todo género de obras buenas.
9Dice así la escritura: Repartió con largueza, dio a los pobres; su virtud permanece para siempre.
10Dios, que da simiente al que siembra y pan para comer, os dará también semilla en abundancia y multiplicará los frutos de vuestra justificación.
11Así os enriqueceréis en todo para poder dedicaros a toda obra de generosidad. Estas hacen subir por mediación nuestra acciones de gracias a Dios.
12Porque la prestación de este oficio sagrado no sólo va remediando la indigencia de los fieles; va también suscitando en ellos numerosas acciones de gracias a Dios.
13Al experimentar en sí mismos esta prestación vuestra, van glorificando a Dios, porque ven vuestra docilidad a la profesión del mensaje de Cristo; y vuestra generosidad en comunicar los bienes con ellos y con todos.
14También ellos con sus oraciones os muestran el afecto que os tienen, debido a esta extraordinaria gracia de Dios que se descubre en vosotros.
15Gracias sean dadas a Dios por este su inefable don.