Salmos 19
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›118:2 Los cielos publican la gloria de Dios y el firmamento anuncia la grandeza de las obras de sus manos.
218:3 Cada día transmite con abundancia al siguiente día estas voces o anuncios, y una noche las comunica a la otra noche.
318:4 No hay lenguaje, ni idioma, en los cuales no sean escuchadas sus voces.
418:5 Su sonido se ha propagado por toda la tierra, y hasta el cabo del mundo se han oído sus palabras.
518:6 Puso Dios especialmente en el Sol su Tabernáculo; y a manera de un esposo que sale de su tálamo, salta como gigante a correr su carrera.
618:7 Sale de una extremidad del cielo, y corre hasta la otra; no hay quién pueda esconderse de su calor.
718:8 La ley del Señor es inmaculada, y ella convierte a sí las almas; el testimonio del Señor es fiel, y da sabiduría a los pequeños.
818:9 Los mandamientos del Señor son rectos, y alegran los corazones; el luminoso precepto del Señor es el que alumbra los ojos.
918:10 El puro y santo temor del Señor permanece por todos los siglos; los juicios del Señor son verdad; en sí mismos están justificados.
1018:11 Son más codiciables que la abundancia de oro y de piedras preciosas; más dulces que la miel y el panal.
1118:12 Por eso tu siervo los guarda; y en guardarlos queda abundantemente galardonado.
1218:13 ¿Quién es el que conoce todos sus yerros? Purifícame de los míos ocultos,
1318:14 y perdona a tu siervo los ajenos. Si no dominaren sobre mí, entonces estaría limpio de toda mancha y purificado de delito muy grande.
1418:15 Con lo que te serán gratas las palabras o cánticos de mi boca, como también la meditación de mi corazón que haré yo siempre en tu acatamiento. ¡Oh Señor, amparo mío y redentor mío!