Zacarías 2
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Levanté la vista y vi a un hombre con un cordel de medir.
2Pregunté: –¿Adónde va ése? Me contestó: –A medir Jerusalén, para comprobar su anchura y longitud.
3Entonces se adelantó el ángel que hablaba conmigo y otro ángel le salió al encuentro, diciéndole:
4–Corre a decirle a aquel muchacho: Por la multitud de hombres y ganados que habrá, Jerusalén será ciudad abierta;
5yo la rodearé como muralla de fuego y mi gloria estará en medio de ella –oráculo del Señor–.
6¡Ánimo, vamos!, escapen del país del norte –oráculo del Señor–, que yo los dispersé a los cuatro vientos –oráculo del Señor–.
7¡Ánimo, hijos de Sión, que habitan en Babilonia, escapen!
8Porque así dice el Señor Todopoderoso a las naciones que los deportaron: El que los toca a ustedes, toca a la niña de mis ojos.
9Yo levantaré mi mano contra ellos, y serán saqueados por sus propios esclavos, y sabrán que el Señor Todopoderoso me ha enviado.
10Festeja y aclama, joven Sión, que yo vengo a habitar en ti –oráculo del Señor–.
11Aquel día se incorporarán al Señor muchos pueblos y serán pueblo mío; habitaré en medio de ti, y sabrás que el Señor Todopoderoso me ha enviado a ti.
12El Señor tomará a Judá como herencia suya en la tierra santa y volverá a elegir a Jerusalén.
13¡Silencio todos ante el Señor, que se levanta en su santa morada!