Salmos 74
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›173:1 ¿Por qué, oh Dios, nos tienes abandonados para siempre y humea tu cólera contra las ovejas de tu rebaño?
273:2 Acuérdate del pueblo que adquiriste antiguamente, que rescataste como tribu de tu propiedad del monte Sión donde habitabas.
373:3 Levanta a tu pueblo de la ruina total, el enemigo ha destrozado el santuario.
473:4 Rugían tus adversarios en medio de tu asamblea, colocaban como señal sus estandartes;
573:5 se asemejaban a quien se abre paso a hachazos en la espesa arboleda;
673:6 todos juntos derribaron las puertas, las abatieron con hachas y mazas;
773:7 prendieron fuego a tu santuario, asolaron y profanaron la morada de tu Nombre.
873:8 Dijeron: ¡Quememos, junto a tu linaje, los templos de Dios en el país!
973:9 Ya no vemos nuestros estandartes, ni tenemos un profeta, ninguno de nosotros sabe hasta cuándo.
1073:10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, te insultará el enemigo, y el adversario despreciará sin cesar tu Nombre?
1173:11 ¿Por qué retiras tu mano izquierda y tienes la derecha escondida en el seno?
1273:12 Mas tú, oh Dios, eres mi rey desde antiguo, autor de victorias en medio de la tierra.
1373:13 Tú con tu fuerza agitaste el Mar, quebraste las cabezas del monstruo marino.
1473:14 Tú aplastaste las cabezas de Leviatán, las echaste como pasto a manadas de fieras.
1573:15 Tú alumbraste manantiales y torrentes, tú secaste ríos inagotables.
1673:16 Tuyo es el día, tuya también la noche, tú colocaste la luna y el sol.
1773:17 Tú trazaste los límites del mundo, el verano y el invierno tú los creaste.
1873:18 Recuérdalo: el enemigo te afrenta, Señor, y un pueblo insensato desprecia tu Nombre.
1973:19 No entregues al depredador la vida de tu tórtola, no olvides para siempre la vida de tus pobres.
2073:20 Fíjate en la alianza: que los escondrijos del país están repletos de focos de violencia.
2173:21 ¡No quede defraudado el oprimido, que el humilde y el pobre alaben tu Nombre!
2273:22 ¡Levántate, oh Dios, defiende tu causa!, recuerda las continuas ofensas del insensato,
2373:23 no olvides el griterío de tus adversarios, el creciente vocerío de tus agresores.