Salmos 52
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›151:3 ¿Por qué presumes de tu maldad, valiente? ¿Por qué ultrajas a Dios,
251:4 tramando crímenes todo el día? Tu lengua es navaja afilada, autor de fraudes.
351:5 Prefieres el mal al bien, la mentira a la honradez.
451:6 Amas las palabras hirientes, lengua embustera.
551:7 Pues Dios te destruirá para siempre, te sacará, te arrastrará de la tienda, arrancará tus raíces del suelo vital.
651:8 Al ver esto los justos se asustarán, se reirán de él diciendo:
751:9 Miren al valiente que no consideró a Dios su refugio, que confió en sus inmensas riquezas y se refugió en su crimen.
851:10 Pero yo, como verde olivo en la casa de Dios, confío en la misericordia de Dios por siempre jamás.
951:11 Te daré gracias siempre porque has actuado; proclamaré tu Nombre, tan bueno con tus fieles.