Salmos 16
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›115:1 ¡Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti!
215:2 Yo digo al Señor: Dueño mío, tú eres mi Bien, nada es comparable a ti.
315:3 A los dioses de la tierra, y a los señores en quienes me deleitaba:
415:4 ¡Multiplíquense sus desgracias que los sorprendan una tras otra! yo jamás les derramaré libaciones con mis manos, ni mis labios proclamarán sus nombres.
515:5 Señor, tú eres la parte de mi herencia y de mi copa; Tú mismo has echado mi suerte:
615:6 Las cuerdas me asignaron una parcela deliciosa, el Altísimo midió mi heredad.
715:7 Bendigo al Señor que me aconseja, aun de noche instruye mi conciencia.
815:8 He elegido al Señor como mi guía perpetuo, de su diestra jamás me apartaré.
915:9 Dios fiel, se me alegra el corazón, mis entrañas saltan de gozo, y aun mi carne habita al cubierto,
1015:10 pues no entregarás mi vida al Abismo, ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro.
1115:11 Me enseñarás un camino de vida, me llenarás de alegría en tu presencia, de gozo eterno a tu derecha.