Salmos 141
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1140:1 Señor, te estoy llamando, ven deprisa, escucha mi voz cuando te llamo.
2140:2 Sea mi oración como incienso en tu presencia, mis manos levantadas, como ofrenda vespertina.
3140:3 Coloca, Señor, un guardián en mi boca, vigila, oh Altísimo, la puerta de mis labios.
4140:4 No dejes que mi corazón se incline al mal, a perpetrar acciones criminales con hombres malhechores. ¡No seré comensal en sus banquetes!
5140:5 Que el justo me golpee y el leal me reprenda, mi cabeza no brillará con ungüento exquisito, pues continuaré orando en sus desgracias.
6140:6 Sus gobernantes caigan en manos de la Roca, y oigan cuán suaves son sus palabras:
7140:7 Como rueda molar que se estrella en el suelo, así se esparzan sus huesos a la boca del abismo.
8140:8 A ti, Señor, Dueño mío, se vuelven mis ojos, en ti me refugio, no me destruyas.
9140:9 Guárdame del cepo que me han puesto, de la trampa de los malhechores.
10140:10 Caigan en sus redes los malvados al tiempo que yo escapo ileso.