Salmos 12
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›111:2 ¡Sálvanos, Señor!, porque escasean los fieles, han desaparecido los leales entre los hombres.
211:3 No hacen más que mentirse unos a otros, hablan con labios mentirosos y doblez de corazón.
311:4 Que el Señor elimine los labios mentirosos y la lengua fanfarrona
411:5 de los que dicen: La lengua es nuestra fuerza, nuestros labios son nuestra arma, ¿quién será nuestro amo?
511:6 El Señor responde: Por los sollozos del humilde, por el lamento del pobre, ahora me levanto y daré la salvación a quien la ansía.
611:7 Las palabras del Señor son palabras limpias, como plata purificada en el crisol, siete veces de escoria depurada.
711:8 Tú nos guardarás, Señor, nos librarás siempre de esa gente.
811:9 Los malvados del entorno deambularán, ¡colmo de vileza entre los hombres!