Salmos 119
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1118:1 Dichosos los de conducta intachable, que siguen la voluntad del Señor.
2118:2 Dichosos los que guardan sus preceptos, y lo buscan de todo corazón;
3118:3 los que, sin cometer iniquidad, andan por sus caminos.
4118:4 Tú mandaste que tus decretos se observen exactamente.
5118:5 Ojalá estén firmes mis caminos para cumplir tus órdenes.
6118:6 Entonces no quedaré defraudado al fijarme en tus mandatos.
7118:7 Te daré gracias con sincero corazón cuando aprenda tus justos mandamientos.
8118:8 Quiero cumplir tus órdenes ¡No me abandones, oh Dios grande e inmortal!
9118:9 ¿Cómo limpiará un joven su sendero? –Observando tu palabra.
10118:10 Te busco de todo corazón: no me desvíes de tus mandatos.
11118:11 Guardo en mi corazón tu promesa para no pecar contra ti.
12118:12 ¡Bendito eres, Señor!, enséñame tus normas.
13118:13 Mis labios recitarán todo lo que manda tu boca.
14118:14 En el camino de tus preceptos disfruto más que con cualquier fortuna.
15118:15 Voy a meditar tus decretos y a fijarme en tus senderos.
16118:16 Me complazco en tus órdenes: no me olvido de tus palabras.
17118:17 Cuida de tu servidor y viviré para cumplir tu palabra.
18118:18 Abre mis ojos y contemplaré las maravillas de tu ley.
19118:19 Soy peregrino en la tierra: no me ocultes tus mandatos.
20118:20 Mi vida se consume deseando siempre tus mandamientos.
21118:21 Amonesta a los malditos soberbios que se apartan de tus mandatos.
22118:22 Retira de mí el insulto y el desprecio, porque guardo tus preceptos.
23118:23 Aunque los poderosos conspiren contra mí, tu siervo medita tus órdenes.
24118:24 También tus preceptos son mi delicia, son mis consejeros.
25118:25 Estoy abatido en el polvo: reanímame según tu palabra.
26118:26 Te conté mis andanzas y me respondiste: enséñame tus estatutos.
27118:27 Indícame el camino de tus decretos, y meditaré tus maravillas.
28118:28 Mi cuerpo se encorva por la tristeza, sostenme con tu palabra.
29118:29 Aléjame del camino de la mentira y dame la gracia de tu voluntad.
30118:30 He escogido el camino de la lealtad, he elegido tus mandamientos.
31118:31 Me adhiero a tus preceptos, Señor, no me defraudes.
32118:32 Por el camino de tus mandatos correré cuando me ensanches el corazón.
33118:33 Muéstrame, Señor, el camino de tus estatutos y lo seguiré hasta el final.
34118:34 Enséñame a cumplir tu voluntad y a observarla de todo corazón.
35118:35 Encamíname por la senda de tus mandatos, porque en ella me deleito.
36118:36 Inclina mi corazón hacia tus preceptos y no a ganancias injustas.
37118:37 No dejes que mis ojos se fijen en la mentira, reanímame en tu camino.
38118:38 Mantén a tu siervo la promesa porque te reverencio de verdad.
39118:39 Aleja el ultraje que me aterra; pues tus mandamientos son buenos.
40118:40 Mira cómo deseo tus decretos; con tu justicia dame vida.
41118:41 Señor, lleguen hasta mí tu amor y tu salvación, según tu promesa,
42118:42 así responderé al que me insulta que confío en tu palabra.
43118:43 No apartes de mi boca la palabra veraz –oh Dios, grande e inmortal–, pues espero en tus mandamientos.
44118:44 Que cumpla tu voluntad, Dios eterno, por siempre jamás;
45118:45 y camine en libertad, buscando tus decretos.
46118:46 Que hable de tus preceptos ante reyes sin sentir vergüenza,
47118:47 y me deleite en tus mandatos que tanto amo.
48118:48 Alzaré las palmas hacia tus amados mandatos y meditaré tus normas.
49118:49 Recuerda la palabra dada a tu siervo, de la que hiciste mi esperanza.
50118:50 Éste es mi consuelo en la aflicción: que tu promesa me da vida.
51118:51 Los soberbios me insultan, –oh Dios, grande e inmortal–, pero no me aparto de tu voluntad.
52118:52 Recordando tus antiguos mandamientos, Señor, quedé consolado.
53118:53 Me enfurezco contra los malvados que abandonan tu ley.
54118:54 Tus normas eran mi música en tierra extranjera.
55118:55 De noche recuerdo tu Nombre, Señor, en las vigilias, tu voluntad.
56118:56 Ésta es mi tarea: observar tus decretos.
57118:57 He resuelto, Señor, que mi herencia sea observar tus palabras.
58118:58 Busco denodadamente tu rostro, apiádate de mí según tu promesa.
59118:59 He examinado mi proceder, para retornar a tus preceptos.
60118:60 Me doy prisa, no difiero la observancia de tus mandatos.
61118:61 Los lazos de los malvados me envolvían, pero no olvidé tu ley.
62118:62 A media noche me levanto para darte gracias por tus justos mandamientos.
63118:63 Soy amigo de quienes te respetan, de los que guardan tus decretos.
64118:64 Señor, de tu amor está llena la tierra: enséñame tus normas.
65118:65 Trataste bien a tu siervo, Señor, según tu palabra.
66118:66 Enséñame a discernir y entender, porque confío en tus mandatos.
67118:67 Antes de la humillación, erraba pero ahora cumplo tu instrucción.
68118:68 Tú, que eres bueno y bienhechor, enséñame tus leyes.
69118:69 Unos soberbios me difaman con mentiras; pero yo guardo de corazón tus decretos.
70118:70 Como grasa se ha embotado su corazón, pero yo me deleito en tu voluntad.
71118:71 Me vino bien haber sido humillado, así aprendí tus órdenes.
72118:72 Es más valiosa la ley de tu boca que mil monedas de oro y plata.
73118:73 Tus manos me hicieron y me plasmaron, instrúyeme y aprenderé tus mandatos.
74118:74 Me miran los que te respetan y se regocjan, porque he confiado en tu palabra.
75118:75 Señor, bien sé que tus mandamientos son justos, que con razón me humillaste.
76118:76 Que tu amor sea mi consuelo según prometiste a tu siervo.
77118:77 Que me alcance tu compasión, y viviré, porque tu ley es mi delicia.
78118:78 Sean confundidos los orgullosos que me calumnian, yo meditaré tus decretos.
79118:79 Vuelvan a mí los que te honran: que conozcan tus preceptos.
80118:80 Sea mi corazón íntegro en tus normas, así no quedaré avergonzado.
81118:81 Mi vida desfallece por tu salvación, espero en tu palabra.
82118:82 Mis ojos languidecen por tu promesa: ¿cuándo me consolarás?
83118:83 Aunque era como un odre ahumado, no olvidaba tus leyes.
84118:84 ¿Cuántos serán aún los años de tu siervo? ¿Cuándo juzgarás a mis perseguidores?
85118:85 Me han cavado una fosa los soberbios, que no están de acuerdo con tu ley.
86118:86 Todos tus mandatos son verdaderos; sin causa me persiguen, socórreme.
87118:87 Casi me eliminaron de la tierra, pero no abandoné tus decretos.
88118:88 Por tu amor dame vida y guardaré la instrucción de tu boca.
89118:89 Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo;
90118:90 tu fidelidad, por generaciones, afianzaste la tierra y está firme:
91118:91 por tu disposición se mantienen hasta hoy, pues todo está a tu servicio.
92118:92 Si tu voluntad no fuera mi delicia, habría perecido en mi aflicción.
93118:93 Jamás olvidaré tus decretos, pues con ellos me vivificas.
94118:94 Tuyo soy, sálvame, que busco tus normas.
95118:95 Me acechan los malvados para perderme, pero yo medito tus preceptos.
96118:96 He visto límites en todo lo perfecto, pero, ¡qué inmenso es tu mandato!
97118:97 ¡Cómo amo tu voluntad!, la medito todo el día.
98118:98 Tus mandatos me hacen más hábil que mis enemigos, siempre van conmigo.
99118:99 Soy más sagaz que todos mis maestros, porque medito tus preceptos.
100118:100 Soy más sabio que los ancianos, ya que observo tus decretos.
101118:101 Alejo mis pies de toda senda mala, para observar tu palabra.
102118:102 No me aparto de tus mandamientos porque tú me has instruido.
103118:103 ¡Qué dulce es tu promesa al paladar, más que miel a la boca!
104118:104 Reflexiono sobre tus decretos, por eso odio toda senda falsa.
105118:105 Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mis senderos.
106118:106 He jurado, y lo ratifico: cumpliré tus justos mandamientos.
107118:107 Estoy sumamente afligido, vivifícame, Señor, según tu palabra.
108118:108 Acepta, Señor, las ofrendas de mi boca y enséñame tus mandamientos.
109118:109 Mi vida está siempre en mis manos, pero no olvido tu ley.
110118:110 Los malvados me ponen trampas, yo no me desvío de tus decretos.
111118:111 Tus preceptos son mi herencia perpetua, son el gozo de mi corazón.
112118:112 Inclino mi corazón a cumplir tus normas, que son mi recompensa eterna.
113118:113 Detesto a los inconstantes y amo tu voluntad.
114118:114 Tú eres mi refugio y mi escudo: confío en tu palabra.
115118:115 Apártense de mí, perversos, y cumpliré los mandatos de mi Dios.
116118:116 Sostenme con tu promesa y viviré, no defraudes mi esperanza.
117118:117 Respáldame y estaré a salvo y me fijaré siempre en tus normas.
118118:118 Repudias a quienes se apartan de tus normas, porque falaz es la astucia.
119118:119 Rechazas como escoria a todos los malvados de la tierra, por eso amo tus preceptos.
120118:120 Mi cuerpo tiembla aterrorizado por ti y me estremecen tus mandamientos.
121118:121 Practico la justicia y el derecho: no me entregues a mis opresores.
122118:122 Sal fiador por tu siervo, que no me opriman los soberbios.
123118:123 Mis ojos se languidecen por tu salvación y por tu promesa de justicia.
124118:124 Trata a tu siervo según tu amor y enséñame tus normas.
125118:125 Soy tu siervo, instrúyeme, y comprenderé tus preceptos.
126118:126 Es hora de actuar, Señor, han quebrantado tu ley.
127118:127 ¡Oh Dios altísimo y fiel, yo amo tus mandatos más que el oro puro!
128118:128 ¡Oh Dios altísimo y fiel, considero rectas todas tus normas y detesto toda senda engañosa!
129118:129 Tus preceptos son admirables: por eso los guarda mi alma.
130118:130 La explicación de tu palabra ilumina, instruye a los inexpertos.
131118:131 Jadeo con la boca abierta, anhelando tus mandatos.
132118:132 Vuélvete a mí con piedad, como haces con quienes te aman.
133118:133 Afirma mis pasos según tu promesa, que no me domine maldad alguna.
134118:134 Líbrame de la opresión de los hombres, y guardaré tus decretos.
135118:135 Haz brillar tu rostro sobre tu siervo y enséñame tus leyes.
136118:136 Ríos de lágrimas vierten mis ojos porque no se guarda tu ley.
137118:137 Tú eres justo, Señor, y recto en tus juicios.
138118:138 Justamente prescribes preceptos, sumamente estables.
139118:139 Me consumo de celo porque mis enemigos olvidan tus palabras.
140118:140 Purísima es tu promesa, y tu siervo la ama.
141118:141 Soy pequeño y despreciable, mas no olvido tus decretos.
142118:142 Tu justicia es justicia eterna, y tu ley es auténtica.
143118:143 Aunque me alcancen la angustia y la opresión, tus mandatos son mi delicia.
144118:144 Tus preceptos son justos por siempre; instrúyeme y viviré.
145118:145 Clamo de todo corazón, respóndeme, Señor, y guardaré tus normas.
146118:146 Te invoco, sálvame, y observaré tus preceptos.
147118:147 Me adelanto a la aurora pidiendo auxilio, esperando tus palabras.
148118:148 Mis ojos se adelantan a las vigilias, meditando tu promesa.
149118:149 Por tu amor escucha mi voz, Señor, vivifícame según tu justicia.
150118:150 Me cercan los seguidores de los ídolos, y se alejan de tu ley.
151118:151 Tú, Señor, estás cerca y todos tus mandatos son auténticos.
152118:152 Desde hace tiempo estableciste tus preceptos para siempre.
153118:153 Mira mi aflicción y líbrame, pues no olvido tu voluntad.
154118:154 Defiende mi causa y rescátame, vivifícame conforme a tu promesa.
155118:155 Tu salvación está lejos de los malvados, porque no buscan tu ley.
156118:156 Grande es tu ternura, Señor, vivifícame según tu justicia.
157118:157 Muchos son mis perseguidores y adversarios, pero yo no me aparto de tus preceptos.
158118:158 Veo a los renegados y siento asco, porque no observan tus instrucciones.
159118:159 Mira cómo amo tus decretos; Señor, vivifícame según tu amor.
160118:160 El compendio de tu palabra es la verdad, son eternos tus justos mandamientos.
161118:161 Los poderosos me persiguen sin motivo; mi corazón tiembla por tus palabras.
162118:162 Yo me alegro de tu promesa, como el que obtiene un rico botín.
163118:163 Detesto y aborrezco la mentira, amo tu voluntad.
164118:164 Siete veces al día te alabo por tus justos mandamientos.
165118:165 Mucha paz tienen los que aman tu ley, nada los hace tropezar.
166118:166 Espero tu salvación, Señor, y cumplo tus mandatos.
167118:167 Yo observo tus preceptos, los amo intensamente.
168118:168 Guardo tus preceptos y decretos, ¡todos mis caminos están ante ti!
169118:169 Llegue mi clamor a tu presencia, Señor, instrúyeme con tu palabra.
170118:170 Llegue mi súplica a tu presencia: líbrame según tu promesa.
171118:171 Brote de mis labios la alabanza, pues me enseñaste tus normas.
172118:172 Proclame mi lengua tu promesa pues todos tus mandatos son justos.
173118:173 Que tu mano me auxilie, pues he elegido tus decretos.
174118:174 Anhelo tu salvación, Señor, tu voluntad es mi delicia.
175118:175 Que yo viva para alabarte; que tu mandamiento me auxilie.
176118:176 Si me extravié como oveja descarriada, busca a tu siervo. ¡No. No olvido tus mandatos!