Salmos 102
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1101:2 Señor, escucha mi oración, y mi clamor llegue a ti.
2101:3 No me escondas tu rostro el día de mi angustia, tiende tu oído hacia mí, respóndeme pronto el día en que te invoco.
3101:4 Que mis días se desvanecen como humo y mis huesos arden como brasas.
4101:5 Mi corazón se seca como heno segado, me olvido hasta de comer mi pan.
5101:6 Al son de mis gemidos, se me pega la piel a los huesos.
6101:7 Me asemejo a una lechuza de la estepa, soy como un búho entre ruinas.
7101:8 Estoy desvelado y soy como un pájaro que pía en el tejado
8101:9 todo el día. Me afrentan mis enemigos, que se burlan de mí y me maldicen.
9101:10 En vez de pan como ceniza, mezclo mi bebida con llanto,
10101:11 a causa de tu cólera y enojo, pues me alzaste y me arrojaste.
11101:12 Mis días declinan como una sombra, y yo me voy secando como el heno.
12101:13 Tú, en cambio, Señor, reinas siempre, tu Nombre pasa de una a otra generación.
13101:14 Te levantarás y te compadecerás de Sión, pues ya es hora de que te apiades de ella, ¡ya ha se ha cumplido el plazo!
14101:15 ¡Cómo aman tus siervos sus piedras y se apiadan hasta de su polvo!
15101:16 Los paganos respetarán tu Nombre, Señor, todos los reyes del mundo, tu gloria,
16101:17 cuando el Señor reconstruya Sión y aparezca en su gloria,
17101:18 se vuelva a las súplicas de los indefensos y no desdeñe su oración.
18101:19 Escríbase esto para la generación futura, y el pueblo recreado alabará al Señor:
19101:20 se ha asomado desde su excelso santuario, desde el cielo el Señor ha mirado la tierra,
20101:21 para escuchar los lamentos de los cautivos y librar a los condenados a muerte;
21101:22 para proclamar en Sión la fama del Señor y su alabanza en Jerusalén,
22101:23 cuando se reúnan unánimes los pueblos y los reinos para servir al Señor.
23101:24 Él debilitó mi fuerza en el camino y acortó el número de mis días.
24101:25 Yo dije: Dios mío, no me arrebates en la mitad de mis días, tú que vives por generaciones.
25101:26 Al principio afirmaste la tierra, el cielo es obra de tus manos:
26101:27 ellos perecerán, tú permaneces, se gastarán como la ropa, como un vestido los mudas y se van.
27101:28 Tú, en cambio, eres aquél cuyos años no se acabarán.
28101:29 Los hijos de tus siervos tendrán una morada, y su descendencia perdurará ante ti.