Oseas 9
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1No te alegres, Israel, no te regocijes como los paganos, porque te has prostituido abandonando a tu Dios. Vendiste tu amor en todos los campos de trigo;
2pero el campo y la bodega no los alimentarán, el vino les fallará.
3No habitarán en la tierra del Señor, Efraín volverá a Egipto, en Asiria comerán manjar impuro.
4No harán libaciones de vino al Señor ni le ofrecerán sus sacrificios; serán para ellos pan de duelo, se contaminarán quienes lo coman. Su pan les quitará el hambre, pero no entrará en la casa del Señor.
5¿Qué harán el día de la solemnidad, el día de la fiesta del Señor?
6Porque si escapan de la catástrofe, Egipto los recogerá, Menfis los enterrará; las ortigas heredarán su codiciada plata y los cardos crecerán en sus tiendas.
7Llega la hora de la cuenta, llega la hora de la paga, –que se entere Israel–, por tu gran culpa, por tu gran subversión. El profeta es un loco, el hombre inspirado delira.
8El vidente de Efraín profetiza sin contar con su Dios; es trampa de ladrón en sus caminos, subversión en la casa de Dios.
9Se han corrompido profundamente, como en los días de Gabá, pero él tiene presente su culpa, castigará su pecado.
10Como uvas en el desierto encontré a Israel, como higos tempranos en la higuera descubrí a sus padres. Pero ellos fueron a Baal-Fegor, se consagraron a la Ignominia y se hicieron tan odiosos como el objeto de su amor.
11Como pájaro emigra la gloria de Efraín: no habrá parto ni embarazo ni concepción;
12aunque críen a sus hijos, los dejaré sin descendencia, porque, ¡ay de ellos!, cuando de ellos me aparte.
13Efraín... Efraín entrega a sus hijos al verdugo.
14Dales, Señor; ¿qué vas a darles? Dales vientres estériles y pechos secos.
15Su maldad arranca de Guilgal: allí lo aborrecía; por la maldad de sus acciones los eché de mi casa, no volveré a quererlos, todos sus jefes son rebeldes.
16Herido está Efraín, su raíz está seca, no da fruto; aunque den a luz, mataré al amor de sus entrañas.
17Mi Dios los rechazará por su desobediencia y andarán errantes por las naciones.