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Levítico 22

La Biblia de Nuestro Pueblo (1995)

1El Señor habló a Moisés:

2–Di a Aarón y a sus hijos que traten con respeto la porción santa que los israelitas me consagran y no profanen mi santo Nombre. Yo soy el Señor.

3Diles: Cualquiera de sus futuros descendientes que se acerque en estado de impureza a la porción santa que los israelitas consagran al Señor, será excluido de mi presencia. Yo soy el Señor.

4Ningún descendiente de Aarón, enfermo de lepra o de gonorrea, comerá de la porción santa hasta que no esté puro. El que toque un cadáver, el que tenga una eyaculación,

5el que toque un animal o un hombre que puedan contaminarlo con cualquier clase de impureza,

6quedará impuro hasta la tarde. No comerá de la porción santa, sino que se bañará,

7y a la puesta del sol quedará puro. Entonces podrá comer de la porción santa, que es su comida.

8No comerá animal muerto o desgarrado por una fiera: quedaría impuro. Yo soy el Señor.

9Respetarán mis prohibiciones para no incurrir en pecado que les traiga la muerte por haberse profanado. Yo soy el Señor, que los santifica.

10Ningún laico comerá de lo santo: ni el criado del sacerdote ni el jornalero lo comerán.

11Pero si un sacerdote compra con su dinero un esclavo, éste lo podrá comer, lo mismo que los esclavos nacidos en su casa.

12Si la hija de un sacerdote se casa con un laico, no podrá comer del tributo de la porción santa.

13Pero si enviuda o es repudiada sin tener descendencia y vuelve a la casa paterna como en su juventud, podrá comer de la comida de su padre. Pero ningún laico podrá comerla.

14El que por inadvertencia coma de lo santo, lo restituirá al sacerdote con recargo de un veinte por ciento.

15Los sacerdotes no profanarán la porción santa que los israelitas tributan al Señor.

16Incurrirían en grave culpa al comer de su porción santa. Yo soy el Señor, que los santifico.

17El Señor habló a Moisés:

18–Di a Aarón, a sus hijos y a todos los israelitas: Cualquier israelita o emigrante residente en Israel que ofrezca un holocausto al Señor,

19voluntario o en cumplimiento de un voto, empleará como víctima, para que esta ofrenda le sea aceptada, un macho sin defecto, de ganado mayor, ovino o caprino.

20No ofrecerán reses con defecto, porque no les serán aceptadas.

21El que ofrezca al Señor un sacrificio de comunión, voluntario o en cumplimiento de un voto, empleará reses de ganado mayor o menor, sin defecto, para que les sea aceptado. No tendrán defecto alguno.

22No ofrecerán al Señor reses ciegas, con fracturas, mutiladas, ulceradas, con sarna o tiña; ni las colocarán sobre el altar en ofrenda al Señor.

23Como ofrenda voluntaria podrás emplear toros u ovejas que tengan miembros atrofiados o deformes; pero como cumplimiento de un voto no te serán aceptados.

24No ofrecerán al Señor reses con testículos machacados, aplastados, arrancados o cortados. Esto no lo harán nunca en su tierra.

25Ni siquiera de parte de un extranjero ofrecerán tales reses como comida de su Dios. Son deformes y defectuosas, y, por tanto, inválidas.

26El Señor dijo a Moisés:

27–Cuando nazca un toro, un cordero o un cabrito, estarán siete días con la madre. A partir del octavo pueden ofrecerse válidamente en ofrenda al Señor.

28No inmolarán el mismo día una vaca o una oveja con su cría.

29Cuando ofrezcan al Señor sacrificios de acción de gracias, háganlo de forma que les sean aceptados.

30Se comerá la víctima el día mismo de la inmolación, sin dejar nada para el día siguiente. Yo soy el Señor.

31Cumplan mis preceptos, poniéndolos por obra. Yo soy el Señor.

32No profanarán mi Nombre santo, para que yo sea santificado entre los israelitas. Yo soy el Señor, que los santifico,

33que los saqué de Egipto para ser su Dios. Yo soy el Señor.

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