Isaías 35
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1El desierto y la tierra reseca se regocijarán, el arenal de alegría florecerá,
2como flor de narciso florecerá, desbordando de gozo y alegría; tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarón; ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios.
3Fortalezcan las manos débiles, afirmen las rodillas vacilantes.
4Digan a los cobardes: Sean fuertes, no teman; ahí está su Dios, que trae el desquite, viene en persona, los desagraviará y los salvará.
5Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán,
6saltará como ciervo el tullido, la lengua del mudo cantará; porque ha brotado agua en el desierto, arroyos en la estepa,
7el arenal será un estanque, lo reseco un manantial, la hierba cañas y juncos, en la cueva donde se tumbaban chacales.
8Lo cruzará una calzada que llamarán Vía Sacra, no pasará por ella el impuro, los inexpertos no se extraviarán.
9No habrá por allí leones, no se acercarán bestias feroces, sino que caminarán los redimidos
10y volverán por ella los rescatados del Señor: volverán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua, siguiéndolos, gozo y alegría; pena y aflicción se alejarán.