Filipenses 4
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Por eso, hermanos queridos y añorados, ustedes, amados míos que son mi alegría y mi premio, sigan así fieles al Señor.
2Ruego a Evodia, y también a Síntique, que se pongan de acuerdo en el Señor.
3A ti, mi fiel compañero, te pido que las ayudes, no olvides que ellas lucharon conmigo al servicio de la Buena Noticia, con Clemente y mis demás colaboradores; sus nombres están escritos en el libro de la vida.
4Tengan siempre la alegría del Señor; lo repito, estén alegres.
5Que la bondad de ustedes sea reconocida por todos. El Señor está cerca.
6No se aflijan por nada, más bien preséntenselo todo a Dios en oración, pídanle y también denle gracias.
7Y la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.
8Por último, hermanos, ocúpense de cuanto es verdadero y noble, justo y puro, amable y loable, de toda virtud y todo valor.
9Lo que aprendieron y recibieron, escucharon y vieron en mí pónganlo en práctica. Y el Dios de la paz estará con ustedes.
10El Señor me llenó de alegría porque otra vez floreció su preocupación por mí; siempre la tenían, pero les faltaba ocasión de demostrarla.
11No lo digo por estar necesitado, porque he aprendido a bastarme con lo que tengo.
12Sé lo que es vivir en la pobreza y también en la abundancia. Estoy plenamente acostumbrado a todo, a la saciedad y el ayuno, a la abundancia y la escasez.
13Todo lo puedo en aquel que me da fuerzas.
14Con todo, hicieron bien en mostrarse solidarios de mis sufrimientos.
15Ustedes, filipenses, saben bien que, al principio de mi predicación, cuando salí de Macedonia, ninguna Iglesia, fuera de ustedes, se asoció a mis cuentas de gastos y entradas.
16Estando yo en Tesalónica, varias veces me enviaron medios para ayudarme en mis necesidades.
17No es que busque recibir; busco más bien los intereses que aumentan su cuenta delante de Dios.
18Por el momento tengo todo lo que necesito, y más aún, tengo de sobra con lo que Epafrodito me entregó de parte de ustedes: fue como una ofrenda de grato aroma, un sacrificio aceptable y agradable a Dios.
19Mi Dios, colmará todas sus necesidades según su riqueza y generosidad por medio de Cristo Jesús.
20Al Dios y Padre nuestro sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
21Saluden en nombre de Cristo Jesús a todos los consagrados. Los saludan los hermanos que están conmigo.
22Los saludan todos los consagrados, en especial los servidores del emperador.
23La gracia del Señor Jesucristo esté con ustedes.