Éxodo 12
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1En aquellos días, el Señor dijo a Moisés y a Aarón en Egipto:
2–Este mes será para ustedes el principal, será para ustedes el primer mes del año.
3Digan a toda la asamblea de Israel: El diez de este mes cada uno se conseguirá un cordero o un cabrito para su familia, uno por casa.
4Si la familia es demasiado pequeña para terminarlo, que se junte con el vecino de casa; el animal se repartirá según el número de comensales y lo que coma cada uno.
5Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito.
6Lo guardarán hasta el día catorce del mes, y entonces toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer.
7Con algo de la sangre rociarán el marco de la puerta de la casa donde lo coman.
8Esa noche comerán la carne, asada a fuego, acompañada de pan sin fermentar y verduras amargas.
9No comerán de ella nada crudo ni cocido en agua, sino asado a fuego: con cabeza, patas y entrañas.
10No dejarán restos para la mañana siguiente, y si sobra algo, lo quemarán.
11Y lo comerán así: ceñidos con el cinturón, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y lo comerán rápidamente, porque es la Pascua del Señor.
12Esa noche atravesaré todo el territorio egipcio dando muerte a todos sus primogénitos, de hombres y de animales; y daré un justo escarmiento a todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor.
13La sangre será su contraseña de ustedes en las casas donde estén: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no los tocará la plaga exterminadora cuando yo pase hiriendo a Egipto.
14Este día será para ustedes memorable, en él celebrarán fiesta al Señor. Y lo harán de generación en generación como una ley perpetua.
15–Durante siete días comerán panes sin levadura; el día primero harán desaparecer de sus casas toda levadura, porque el que coma algo fermentado será excluido de Israel. Así del primero al séptimo día.
16El día primero hay asamblea litúrgica y también el día séptimo: en esos días no trabajarán; solamente prepararán lo que haga falta a cada uno para comer.
17Ustedes celebrarán la fiesta de los Ázimos, porque en ese día sacó el Señor a sus escuadrones de Egipto. Harán fiesta ese día: esto es ley perpetua para todas sus generaciones.
18Desde la tarde del día catorce del mes primero a la tarde del día veintiuno comerán panes sin levadura;
19durante siete días no habrá levadura en sus casas, porque quien coma algo fermentado será excluido de la asamblea de Israel, sea forastero o nativo.
20Por lo tanto no coman nada fermentado, dondequiera que ustedes vivan, coman panes sin levadura.
21Moisés llamó a todas las autoridades de Israel y les dijo: –Elijan un cordero o un cabrito por familia y mátenlo para celebrar la pascua.
22Tomen un manojo de ramas de hisopo, mójenlo en la sangre del plato y unten de sangre el marco de la puerta, y ninguno de ustedes salga por la puerta de casa hasta la mañana siguiente.
23El Señor va a pasar hiriendo a Egipto, y cuando vea la sangre en el marco de la puerta, el Señor pasará de largo y no permitirá al exterminador entrar en sus casas para herir.
24Cumplan este mandato del Señor: ésta es una ley perpetua para ustedes y sus hijos.
25Y cuando entren en la tierra que el Señor les va a dar, según lo prometido, deberán seguir celebrando este rito.
26Y cuando sus hijos les pregunten qué significa este rito,
27les responderán: es el sacrificio de la Pascua del Señor. Él pasó en Egipto, junto a las casas de los israelitas, hiriendo a los egipcios y protegiendo nuestras casas.
28El pueblo se inclinó en señal de adoración. Y los israelitas fueron y pusieron por obra lo que el Señor había mandado a Moisés y a Aarón.
29A medianoche, el Señor hirió de muerte a todos los primogénitos de Egipto: desde el primogénito del faraón que se sienta en el trono hasta el primogénito del preso encerrado en el calabozo, y los primogénitos de los animales.
30Aún de noche, se levantó el faraón y su corte y todos los egipcios, y se oyó un clamor inmenso en todo Egipto, porque no había casa en que no hubiera un muerto.
31El faraón llamó a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: –Levántense, salgan inmediatamente de en medio de mi pueblo, ustedes con todos los israelitas, vayan a ofrecer culto al Señor como lo habían pedido;
32llévense también como querían las ovejas y las vacas y váyanse. Y rueguen a Dios por mí.
33Los egipcios apuraban al pueblo para que saliese cuanto antes del país, porque temían morir todos.
34El pueblo sacó la masa sin fermentar, la envolvió en mantas y se la cargó al hombro.
35Además, los israelitas hicieron lo que Moisés les había mandado: pidieron a los egipcios utensilios de plata y oro y ropa;
36el Señor hizo que se ganaran el favor de los egipcios, que les dieron lo que pedían. Así despojaron a Egipto.
37Los israelitas marcharon de Ramsés hacia Sucot: eran seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños;
38y les seguía una turba inmensa, con ovejas y vacas y enorme cantidad de ganado.
39Como no habían tenido tiempo de preparar comida cocieron la masa que habían sacado de Egipto haciendo tortas de pan ázimo, ya que no había fermentado, porque los egipcios los echaban y no podían detenerse y tampoco se llevaron provisiones.
40La permanencia de los israelitas en Egipto duró cuatrocientos treinta años.
41Cumplidos los cuatrocientos treinta años, el mismo día, salieron de Egipto los escuadrones del Señor.
42El Señor veló aquella noche para sacarlos de Egipto: por eso será para los israelitas noche de vela por todas las generaciones.
43El Señor dijo a Moisés y a Aarón: –Éste es el rito de la Pascua. Ningún extranjero la comerá.
44Los esclavos que te hayas comprado, circuncídalos y sólo entonces podrán comerla.
45Ni el criado ni el jornalero la comerán.
46Cada cordero se ha de comer dentro de una casa sin sacar afuera nada de la carne, y no le romperán ningún hueso.
47La comunidad entera de Israel la celebrará.
48Y si el emigrante que vive contigo quiere celebrar la Pascua del Señor, hará circuncidar a todos los varones, y sólo entonces podrá tomar parte en ella: será como el nacido en el país. Pero ningún incircunciso la comerá.
49La misma ley vale para el nacido en el país y para el emigrante que vive con ustedes.
50Así lo hicieron los israelitas: todo lo que el Señor había ordenado a Moisés y a Aarón lo cumplieron.
51Y aquel mismo día el Señor sacó de Egipto a los israelitas, por escuadrones.