Eclesiástico (Sirácide) 27
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Por querer ganar dinero muchos pecaron, quien pretende enriquecerse se hace el ciego;
2una estaca se clava entre piedra y piedra, el pecado queda atrapado entre comprador y vendedor.
3Si uno no es firme y diligente en honrar al Señor, muy pronto se arruinará su casa.
4Cuando se zarandea la criba y quedan los residuos, así el desperdicio del hombre cuando discute;
5el horno prueba la vasija del alfarero, el hombre se prueba en su razonar,
6el cuidado de un árbol se muestra en el fruto, la mentalidad de un hombre en sus palabras;
7no alabes a nadie antes de que razone, porque ésa es la prueba del hombre.
8Si buscas la sinceridad, la alcanzarás y te la vestirás como traje de gala.
9Cada pájaro anida con los de su especie, la verdad regresa al que es veraz;
10el león acecha la presa y el pecado al malhechor.
11El hombre religioso habla siempre sabiamente, el necio cambia como la luna.
12Entre necios cuida tu tiempo, entre sabios detente;
13la conversación de los necios es indignante y su risa proviene de las groserías;
14la conversación del malhablado pone los pelos de punta; cuando discute hay que taparse los oídos;
15pelea de arrogantes es como derramar sangre, es penoso escuchar sus insultos.
16El que descubre secretos destruye la confianza y no encontrará amigo íntimo;
17ama a tu amigo y séle fiel, pero si revelas su secreto no vayas en su busca;
18como uno destruye a su enemigo, así has destruido la amistad de tu amigo;
19has soltado un pájaro de la mano, así has soltado a tu amigo y no lo cazarás; 20 no lo persigas, que ya está lejos, ha escapado como cierva de la red; 21 se puede vendar una herida, se puede remediar un insulto; pero el que revela un secreto no tiene esperanza. El que guiña el ojo trama algo malo, quien lo ve se aparta de él; 23 en tu presencia su boca es todo dulzura, admira tus palabras; por detrás cambia de lenguaje y procura cazarte en tus palabras. 24 Muchas cosas detesto, pero ninguna como a él, porque el Señor mismo lo detesta. Tira una piedra a lo alto y te caerá en la cabeza; un golpe a traición reparte heridas; 26 el que cava una fosa caerá en ella, el que tiende una red quedará atrapado en ella; 27 al que hace el mal se le volverá contra él, aunque no sepa de dónde le viene. 28 Burlas e insultos le tocarán al orgulloso, pero la venganza lo acecha como un león. Caerán atrapados en la red 29 los que se alegran de la caída de los buenos, se consumirán de pena antes de morir.