Nahúm 1
Traducción en lenguaje actual con deuterocanonicos ›1NAHÚM Introducción ¿QUIÉN? Nahum vivía en una ciudad llamada Elcos. Hasta el día de hoy se desconoce la ubicación de esta ciudad. El nombre Nahum puede significar «consolado por Dios». Nahum fue un poeta excepcional. Su capacidad para expresar la palabra de Dios a través de la poesía es realmente admirable. ¿DÓNDE? Nahum predicó desde el reino del sur, o sea el reino de Judá. Su preocupación mayor fue enviarle un mensaje de advertencia a Nínive, la ciudad capital del gran imperio de Asiria. ¿CUÁNDO? En su predicación poética, el profeta Nahum menciona dos eventos importantes: 1) la derrota de la ciudad de Tebas a manos del rey asirio Asurbanipal, que ocurrió en el año 663 antes de Cristo; y 2) la derrota de la ciudad de Nínive, que ocurrió en el 612 antes Cristo. Eso nos permite sugerir que Nahum proclamó la palabra de Dios durante esos años. Sin embargo, dado que el mensaje tiene una intensidad y urgencia muy marcadas, pensamos que Nahum predicó pocos años antes de la derrota y destrucción de Nínive. ¿QUÉ? Nahum se muestra muy enojado ante la violencia y maldad de los asirios. Este imperio era muy poderoso y hacía sufrir a mucha gente. Por causa de esto, Nahum predica en contra de la prácticas crueles de los asirios. Les anuncia que Dios los castigaría porque él es un Dios justo, que no admite que se maltrate a los seres humanos con tanta violencia. ¿ALGO NUEVO? Resulta sorprendente que este profeta judío no mencione los pecados que cometía su propio pueblo. Sólo él y el profeta Abdías predican exclusivamente contra naciones extranjeras y denuncian sus maldades. Dada la situación tan crítica en Asiria, pensamos que Nahum dejó de lado a Judá y dirigió toda su energía y todo su enojo contra esta nación extranjera. Asiria fue derrotada y conquistada en el año 612 antes Cristo, tal como lo había anunciado Nahum. Mensaje contra Nínive, la capital de Asiria Yo soy Nahúm de Elcós. En un sueño Dios me habló acerca de Nínive, y éste es el mensaje que escribí contra esa ciudad:
2Nuestro Dios exige que le seamos fieles. Cuando se enoja, toma venganza de sus enemigos y de sus contrarios.
3Nuestro Dios es muy poderoso y siempre castiga a quien lo merece, pero también es un Dios paciente, y no se enoja con facilidad. Nuestro Dios camina entre las tormentas; las nubes son el polvo que levanta.
4Si reprende al mar y a los ríos, estos se quedan secos por completo y se marchitan las flores del Líbano, los campos de Basán y el monte Carmelo.
5En presencia de nuestro Dios tiemblan la tierra y sus habitantes, y los cerros y las montañas se sacuden.
6Cuando nuestro Dios se enoja, las piedras se hacen polvo, como si las partiera un rayo; cuando nuestro Dios se enoja, nadie puede mantenerse firme.
7Nuestro Dios es bondadoso y cuida de los que en él confían. En momentos de angustia, él nos brinda protección.
8Pero también destruye a sus enemigos; los arrastra como un río desbordado, ¡los persigue hasta en la oscuridad!
9(9-11) Ustedes, habitantes de Nínive, ¿por qué hacen planes malvados? Hay entre ustedes un consejero malvado, que hace planes contra nuestro Dios, pero Dios acabará con ustedes; los destruirá por completo, y no les dará otra oportunidad; les prenderá fuego, como a la paja, como si fueran un montón de espinas.
12Mensaje al pueblo de Dios (12-14) Nuestro Dios ha dicho: «Asiria es un país poderoso, pero yo lo voy a destruir. Destruiré su templo, sus ídolos y sus imágenes, y todos se olvidarán de él. Dejaré ese país en ruinas, pues sólo merece mi desprecio. »Y aunque a ti, pueblo de Judá, te hice sufrir al principio, ya no te haré sufrir más. Al contrario, te pondré en libertad y no volverás a ser esclavo.
15(2.1) »Miren, habitantes de Judá: ¡ya vienen sobre los montes los que traen buenas noticias! ¡Ya es tiempo de que hagan fiesta y de que me cumplan sus promesas! Porque yo destruiré a esos malvados, y nunca más los volverán a atacar».