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Eclesiastés 1

Traducción en lenguaje actual con deuterocanonicos

1ECLESIASTÉS Introducción Todos nosotros nos hemos preguntado alguna vez por qué la gente malvada prospera, tiene éxito y se hace rica. Esta pregunta nos parece natural porque hemos aprendido que si hacemos lo bueno nos irá bien, y si hacemos lo malo nos irá mal. En pocas palabras, nos parece que la vida es injusta. Podría sorprendernos el saber que también los hombres de Dios han llegado a pensar así. Tal es el caso del autor de este libro, hombre sabio de Israel que se identifica como el Predicador ({\cf11\ul Ecl_1:1,12}), y que dedicó su vida y sabiduría a «tratar de entender lo que se hace en este mundo» ( Ecl 1:12 ). El Predicador nos cuenta su propia experiencia: todo lo estudió, todo lo probó, a todo se entregó, y hasta se atrevió a afirmar que no hubo en Israel nadie más sabio que él. A pesar de todo esto, al final tuvo que aceptar que «mientras más se sabe, más se sufre», y también que «Dios nos hizo perfectos, pero nosotros lo arruinamos todo» ( Ecl 1:18 ; Ecl 7:29 ). Como todos los libros que tienen como tema central la sabiduría, este libro recoge en sus páginas los temas más variados. Todos ellos tienen que ver con la vida real y sus contradicciones. El Predicador ve la vida como una continua repetición, y donde «no hay nada nuevo» ( Ecl 1:9 ). Comienza por afirmar que «todo es una ilusión» ( Ecl 1:1 ), aunque luego reconoce que «hay un tiempo para todo» ( Ecl 3:1 ). Ante las injusticias de la vida el autor declara que «lo mejor que podemos hacer es comer y beber, y disfrutar de nuestro trabajo», porque «eso es un regalo de Dios» ( Ecl 2:24 ). El lenguaje y las afirmaciones del Predicador son tan humanas y directas, que hubo quienes llegaron a pensar que su libro no merecía estar en la Biblia. Pero Dios ha querido que estas enseñanzas formen parte de su Palabra, porque el Predicador también nos enseña que debemos acordarnos de nuestro Creador ahora que somos jóvenes, y que «un día Dios nos llamará a cuentas por todo lo que hayamos hecho» ( Ecl 12:1 , Ecl 12:14 ). Nada tiene sentido (1-2) Estas son las palabras del Predicador, hijo de David, que fue rey en Jerusalén: ¡En esta vida nada tiene sentido! ¡Todo es una ilusión!

3Realmente, en esta vida nada ganamos con tanto trabajar.

4Unos nacemos, y otros morimos, pero la tierra jamás cambia.

5El sol sale por la mañana, y por la tarde se oculta, y vuelve corriendo a su lugar para salir al día siguiente.

6El viento gira y gira, y no deja de girar; a veces sopla hacia el norte, y a veces sopla hacia el sur.

7Los ríos corren hacia el mar, y luego vuelven a sus fuentes para volver a vaciarse en el mar, pero el mar jamás se llena.

8¡Qué difícil me resulta explicar lo aburrido que es todo esto! ¡Nadie se cansa de ver! ¡Nadie se cansa de oír!

9Lo que antes sucedió, vuelve a suceder; lo que antes se hizo, vuelve a hacerse. ¡En esta vida no hay nada nuevo!

10Cuando alguien llega a decir: «¡Aquí tengo algo nuevo!», resulta que eso ya existía antes de que naciéramos.

11Nosotros no nos acordamos de lo que otros hicieron, ni los que vengan después se acordarán de lo que hicimos. ¡Los que vengan después creerán empezar de nuevo!

12Nada vale la pena Yo, el Predicador, fui rey de Israel, y reiné en la ciudad de Jerusalén.

13Toda mi sabiduría la dediqué a tratar de entender lo que se hace en este mundo. ¡Esta es la tarea que Dios nos dejó, y es una tarea muy pesada!

14Pude darme cuenta de que no tiene sentido nada de lo que se hace en este mundo; ¡todo es como querer atrapar el viento!

15Como dice el dicho: «Nadie puede enderezar lo torcido, ni contar lo que no tiene».

16Entonces me puse a pensar: «Vaya, vaya, aquí me tienen, hecho todo un gran personaje. Nunca hubo en Jerusalén nadie más sabio que yo; nunca nadie tuvo tantos conocimientos.

17Aquí me tienen, dedicado por completo a tratar de comprender lo que es la sabiduría; ¡conozco hasta las más grandes tonterías! Pero también eso es como querer atrapar el viento.

18Lo cierto es que mientras más se sabe, más se sufre; mientras más se llena uno de conocimientos, más se llena de problemas».

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