2 Tesalonicenses 1
Traducción en lenguaje actual con deuterocanonicos ›12 TESALONICENSES Introducción En su primera carta a los cristianos de Tesalónica, el apóstol Pablo tocó el tema del regreso de Cristo. En esta segunda carta, vuelve a tratar el tema, pero ahora con mayores detalles. Aparentemente algunos cristianos estaban enseñando que Cristo ya había vuelto ( 2Ts 2:1-3 ). Tal enseñanza no era verdadera, y por eso Pablo escribió a los tesalonicenses para corregir tal error. Para ello, Pablo les recuerda que antes del regreso de Cristo habrá otras señales claras: los enemigos de Dios se rebelarán contra él, y aparecerá un malvado, que engañará a muchos y afirmará ser Dios, pero que finalmente será destruido ( 2Ts 2:3-12 ). Por eso Pablo anima a los tesalonicenses a dejar esas enseñanzas y seguir «confiando en Dios», sin olvidarse de «las enseñanzas que personalmente o por carta» les había dado ( 2Ts 2:3 ). Otro problema que Pablo trata de corregir es que algunos cristianos ya no querían trabajar, y se aprovechaban de la bondad de los hermanos, que compartían con ellos todo lo que tenían. Entonces Pablo les recuerda que él siempre trabajó, para no depender de nadie. Por eso les dice con firmeza: «Quien no quiera trabajar tampoco tiene derecho a comer» ( 2Ts 3:6-12 ). Aquí y en su carta a los gálatas, Pablo asegura que la firma y la letra son suyas ( 2Ts 3:17 ; véase Gál 6:11 ). Saludo (1-2) Queridos hermanos de la iglesia en Tesalónica: Nosotros, Pablo, Silvano y Timoteo, los saludamos a ustedes, que pertenecen a Dios nuestro Padre y al Señor Jesucristo, a quienes les pido de todo corazón les den su amor y su paz.
3Pablo ora por los tesalonicenses Hermanos míos, en todo momento tenemos que dar gracias a Dios por ustedes. Y así debe ser, pues ustedes confían cada vez más en Dios, y se aman más y más los unos a los otros.
4Por eso, nos sentimos orgullosos cuando hablamos de ustedes en las otras iglesias de Dios. Porque, aunque ustedes tienen dificultades y problemas, se mantienen firmes y siguen confiando en Dios.
5Esto demuestra que en verdad Dios es justo, y que los está haciendo merecedores de su reino, por el que ahora sufren.
6Dios es justo, y castigará a quienes ahora los hacen sufrir.
7Cuando el Señor Jesús venga desde el cielo, entre llamas de fuego y en compañía de sus poderosos ángeles, Dios les dará alivio a todos ustedes, como lo ha hecho con nosotros;
8castigará a los que no obedecen su mensaje ni quieren reconocerlo,
9y los destruirá para siempre. Los echará lejos de su presencia, donde no podrán compartir su gloria y su poder.
10Esto sucederá cuando el Señor Jesucristo vuelva, para que todo su pueblo elegido lo alabe y admire. Y ustedes son parte de ese pueblo, pues han creído en el mensaje que les dimos.
11Por eso oramos siempre por ustedes. Le pedimos a nuestro Dios que los haga merecedores de haber sido elegidos para formar parte de su pueblo. También le pedimos que, con su poder, cumpla todo lo bueno que ustedes desean, y complete lo que ustedes han empezado a hacer gracias a su confianza en él.
12De este modo ustedes honrarán a nuestro Señor Jesús, y él los honrará a ustedes, de acuerdo con el gran amor de Dios y de nuestro Señor Jesucristo.