Salmos 58
Straubinger2014 ›1Salmo 57 (58) Al maestro de coro. Sobre el tono de “No destruyas”. De David. Miktam . [[2]] ¿Es verdad que habláis justicia, oh dioses? ¿Es verdad que juzgáis con rectitud a los hijos de los hombres?
2[[3]] No, en vuestro corazón os mueve la iniquidad, y vuestras manos venden al peso la violencia sobre la tierra.
3[[4]] Los prevaricadores se extraviaron desde el seno materno; desde el vientre se descarriaron los impostores.
4[[5]] Hay en ellos veneno como en la serpiente, como en el áspid sordo que tapa sus oídos,
5[[6]] para que no oiga la voz de los encantadores, del mago que sabiamente hechiza.
6[[7]] Oh Dios, quiebra sus dientes en su misma boca; rompe las muelas de los leones, oh Yahvé.
7[[8]] Disípense como agua derramada; marchítense como la verdura de la hierba.
8[[9]] Pasen como el caracol que se deshace; como aborto de mujer, que no ve el sol.
9[[10]] Antes que vuestro fuego dé espinas verdes caliente vuestras ollas, arrebátelo todo un torbellino.
10[[11]] El justo se gozará al ver la venganza; lavará sus pies en la sangre del impío.
11[[12]] Y los hombres dirán: “En verdad hay un premio para el justo; en verdad hay un Dios que juzga en la tierra.”