Salmos 5
Straubinger2014 ›1Al maestro de coro. Para flautas. Salmo de David . [[2]] Presta oído a mis palabras, oh Yahvé, atiende a mi gemido;
2[[3]] advierte la voz de mi oración, oh Rey mío y Dios mío;
3[[4]] porque es a Ti a quien ruego, Yahvé. Desde la mañana va mi voz hacia Ti; temprano te presento mi oración y aguardo.
4[[5]] Tú no eres un Dios que se complazca en la maldad; el malvado no habita contigo,
5[[6]] ni los impíos permanecen en tu presencia. Aborreces a todos los que obran iniquidades;
6[[7]] Tú destruyes a todos los que hablan mentiras; del hombre sanguinario y doble abomina Yahvé.
7[[8]] Mas yo, por la abundancia de tu gracia, entraré en tu Casa, en tu santo Templo me postraré con reverencia, oh Yahvé.
8[[9]] A causa de mis enemigos condúceme en tu justicia, y allana tu camino delante de mí;
9[[10]] porque en su boca no hay sinceridad, su corazón trama insidias, sepulcro abierto es su garganta, y adulan con sus lenguas.
10[[11]] Castígalos, Dios, desbarata sus planes; arrójalos por la multitud de sus crímenes, pues su rebeldía es contra Ti.
11[[12]] Alégrese, empero, los que en Ti se refugian; regocíjense para siempre y gocen de tu protección, y gloríense en Ti cuantos aman tu Nombre.
12[[13]] Pues Tú, Yahvé, bendices al justo, y lo rodeas de tu benevolencia como de un escudo.