Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Salmos 42

Straubinger2014

1Salmo 41 (42) Al maestro de coro. Maskil. De los hijos de Coré . [[2]] Como el ciervo ansía las corrientes de aguas, así mi alma suspira por Ti, oh Dios,

2[[3]] porque mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré y estaré en la presencia de Dios?

3[[4]] Mis lágrimas se han hecho mi pan de día y de noche, mientras se me dice continuamente: “¿Dónde está tu Dios?”

4[[5]] Me acuerdo -y el recuerdo me parte el alma de cómo caminaba yo al frente de la noble cohorte hacia la casa de Dios, entre cantares de júbilo y alabanza, en festivo cortejo.

5[[6]] ¿Por qué estás afligida, alma mía, y te conturbas dentro de mí? Espera en Dios, pues aun he de alabar al que es mi salvación, mi Dios.

6[[7]] Desfallece en mi interior mi alma, cuando de Ti me acuerdo; desde la lejana tierra del Jordán y del Hermón, desde la colina de Misar.

7[[8]] Como, en el estruendo de tus cataratas, un abismo llama a otro abismo, así todas tus ráfagas y tus olas pasan sobre mí.

8[[9]] De día gimo: “Mande Yahvé su gracia”, y de noche entono un cántico, la plegaria al Dios de mi vida.

9[[10]] Digo a Dios: “Roca mía, ¿por qué me has olvidado, por qué he de andar afligido, bajo la opresión de mis enemigos?”

10[[11]] Mis huesos se quebrantan cuando mis adversarios me hacen burla, diciendo uno y otro día: “¿Dónde está tu Dios?”

11[[12]] ¿Por qué estás afligida, alma mía, y te conturbas dentro de mí? Espera en Dios, pues aun he de alabar al que es mi salvación, mi Dios.

WhatsApp