Salmos 30
Straubinger2014 ›1Salmo 29 (30) Salmo-cántico para la dedicación de la casa de David . [[2]] Yo te alabo, Yahvé, porque me libraste y no dejaste que a costa mía se alegraran mis enemigos.
2[[3]] Yahvé, Dios mío, clamé a Ti, y me sanaste.
3[[4]] Tú, Yahvé, sacaste mi vida del sepulcro; me sacaste de entre los que descienden a la fosa.
4[[5]] Cantad himnos a Yahvé vosotros sus santos, dad gracias al Nombre de Su santidad.
5[[6]] Porque su enojo dura un instante, mas su benevolencia es por toda la vida, como el llanto viene al anochecer y con la aurora vuelve la alegría.
6[[7]] Me decía yo en mi presunción: “Nunca me pasará nada”;
7[[8]] pues Tú, oh Yahvé, en tu benevolencia, me habías prestado honor y poderío; mas apenas escondiste tu rostro, quedé conturbado.
8[[9]] Clamé a Ti, oh Yahvé, e imploré la misericordia de mi Dios:
9[[10]] “¿Qué beneficio se obtendrá con mi sangre, cuando yo descienda a la fosa? ¿Acaso te alabará el polvo, o proclamará tu fidelidad?”
10[[11]] Me oyó Yahvé y tuvo compasión de mí; Yahvé vino en mi socorro.
11[[12]] Convertiste en danza mi llanto desataste mi cilicio y me ceñiste de alegría,
12[[13]] para que mi alma te cante himnos sin cesar. ¡Oh Yahvé, Dios mío, te alabaré eternamente!