Zacarías 8
Santa Biblia Martín Nieto ›1El Señor todopoderoso me dirigió esta palabra: Esto dice el Señor todopoderoso:
2"Estoy enamorado de Sión con un amor lleno de celos, y una gran cólera se enciende en mí a favor suyo".
3Esto dice el Señor omnipotente: "Vuelvo a Sión y habitaré en Jerusalén. Jerusalén será llamada de nuevo ciudad fiel, y la montaña del Señor omnipotente, montaña santa".
4Esto dice el Señor omnipotente: "Ancianos y ancianas se sentarán todavía en las plazas de Jerusalén; tendrán un bastón en su mano a causa de sus muchos años,
5y las calles de la ciudad estarán llenas de niños y niñas que jugarán en sus plazas".
6Esto dice el Señor omnipotente: "Si el resto de este pueblo juzga que esto es imposible, ¿lo tendré yo que juzgar también como imposible?", palabra del Señor omnipotente.
7Esto dice el Señor omnipotente: "Libraré a mi pueblo del país de oriente y del país de occidente;
8yo los traeré para que habiten en Jerusalén. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios en la fidelidad y en la justicia".
9Esto dice el Señor todopoderoso: "Cobrad ánimo los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día en que fueron echados los cimientos del templo del Señor todopoderoso para reconstruir el santuario.
10Porque antes de estos días no había salario para el hombre, los animales no pillaban nada, no había seguridad de movimientos para nadie de cara al agresor. Yo mismo había enzarzado a los hombres unos contra otros.
11Pero ahora no seré como antes para con el resto de este pueblo, palabra del Señor todopoderoso.
12Pues yo sembraré la paz; la viña dará su fruto, la tierra dará sus productos y el cielo enviará su rocío. Yo daré todo esto en posesión al resto de este pueblo.
13Y así como antes erais maldecidos por las gentes, casa de Judá y casa de Israel, así ahora os libraré y seréis bendecidos. No temáis y cobrad ánimo".
14Esto dice el Señor todopoderoso: "Como decidí castigaros porque vuestros padres me habían irritado, dice el Señor todopoderoso, y no me compadecí,
15así vuelvo a pensar en estos días en bendecir a Jerusalén y a la casa de Judá. No temáis.
16Éstas son las palabras que debéis practicar: Decíos mutuamente la verdad, administrad en vuestras puertas una justicia que engendre la paz,
17no penséis en hacer mal el uno al otro, no seáis partidarios del juramento falso. Porque yo detesto todas estas cosas, palabra del Señor".
18El Señor todopoderoso me dirigió esta palabra:
19Esto dice el Señor todopoderoso: "El ayuno del cuarto, quinto, séptimo y décimo mes se convertirá para la casa de Judá en júbilo y alegría y en alegres fiestas; pero amad la lealtad y la paz".
20Esto dice el Señor todopoderoso: "Vendrán pueblos y habitantes de ciudades populosas.
21Los habitantes de una ciudad irán a otra diciendo: Vamos a apaciguar al Señor, a buscar al Señor todopoderoso. Yo también voy.
22Y muchos pueblos y naciones poderosas vendrán a Jerusalén a buscar al Señor todopoderoso y a apaciguar al Señor".
23Esto dice el Señor todopoderoso: "En aquellos días diez hombres de todas las lenguas del mundo agarrarán a un judío de la orla de su vestido y le dirán: Dejadnos ir con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros".