Salmos 97
Santa Biblia Martín Nieto ›1El Señor es rey; que se alegre la tierra y exulten las islas incontables.
2Está rodeado de nubes y tinieblas, la justicia y el derecho son las bases de su trono.
3Delante de él avanza un fuego que abrasa en derredor a todos sus enemigos;
4sus relámpagos iluminan el mundo, lo ve la tierra y se estremece;
5los montes se derriten como la cera delante del Señor, delante del Señor de todo el mundo.
6Los cielos proclaman su justicia y todos los pueblos ven su gloria.
7Que se avergüencen los que adoran a los ídolos, los que se glorían de vanidades. Que todas las divinidades se postren ante él.
8Sión lo oye y se alegra, los pueblos de Judá se regocijan por tus actuaciones liberadoras, Señor,
9porque tú eres, Señor, el altísimo sobre toda la tierra, el que domina sobre todos los dioses.
10Los que amáis al Señor, detestad la injusticia; él guarda la vida de sus fieles, los libra de la mano de los opresores.
11La luz sale para los que practican la justicia y la alegría para los corazones rectos.
12Los que practicáis la justicia, alegraos en el Señor y bendecid su santa memoria.