Salmos 95
Santa Biblia Martín Nieto ›1Venid, cantemos jubilosos al Señor, aclamemos a la roca que nos salva;
2vayamos ante él a darle gracias y a cantar himnos en su honor.
3Porque el Señor es el Dios grande, el rey grande sobre todos los dioses.
4Tiene en sus manos las profundidades de la tierra y suyas son las cumbres de los montes;
5suyo es el mar, pues él mismo lo hizo, y la tierra firme, que formaron sus manos.
6Venid a adorarlo, hinquemos las rodillas delante del Señor, nuestro creador.
7Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, las ovejas que él guarda. Escuchad lo que dice:
8"No endurezcáis vuestro corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto,
9cuando vuestros padres me desafiaron y me pusieron a prueba aunque habían visto mis obras".
10Durante cuarenta años aquella generación me asqueó, y dije: "Son un pueblo de corazón rebelde, no han entendido mis caminos".
11Entonces juré en mi cólera: "No entrarán jamás en mi descanso".