Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Salmos 68

Santa Biblia Martín Nieto

1Al maestro de coro. Salmo de David. Cántico

2Se alza el Señor y sus enemigos se dispersan, huyen de su presencia sus contrarios.

3Como se disipa el humo, los disipas; como la cera se derrite al fuego, así caen los malvados ante Dios.

4Los justos se regocijan en la presencia del Señor, se alborozan y saltan de alegría.

5Cantad a Dios, cantad himnos a su nombre, abrid paso al que cabalga por las nubes; su nombre es "El Señor", celebrad su presencia.

6Padre de los huérfanos, defensor de las viudas, tal es Dios en su morada santa.

7Dios da una casa a los abandonados, da a los prisioneros la libertad dichosa; sólo los rebeldes viven en su tierra abrasada.

8Oh Dios, cuando saliste al frente de tu pueblo, cuando avanzabas a través del desierto,

9la tierra tembló, los cielos chorrearon ante Dios, el Dios del Sinaí, el Dios de Israel.

10Derramaste, oh Dios, una lluvia abundante, reanimaste tu heredad extenuada;

11allí encontró tu pueblo una morada, la que en tu bondad, oh Dios, al pobre preparabas.

12El Señor da una orden, multitud de mensajeros la transmiten:

13"Los reyes escapan, los ejércitos huyen, las mujeres en casa reparten el botín:

14alas de paloma con un baño de plata, plumas refulgentes con un baño de oro, mientras vosotros en el aprisco descansáis.

15Allí el omnipotente dispersaba a los reyes y las nieves caían en el monte Salmón.

16Montes divinos, los montes de Basán; montes encrestados, los montes de Basán.

17¿Por qué miráis celosos, oh montes encrestados, el monte en que Dios quiere morar, en el que el Señor por siempre morará?

18Por miles y millones cuenta Dios sus carros de combate, el Señor vino en ellos del Sinaí al santuario.

19Tú subiste a la altura llevando prisioneros, recibiste tributo de hombres; los mismos rebeldes, oh Dios, se sometieron ante ti.

20Bendito sea el Señor día tras día, él cuida de nosotros, es nuestro salvador.

21Nuestro Dios es el Dios libertador, el Señor, nuestro Dios, nos libra de la muerte.

22Dios aplasta la cabeza de sus enemigos, el cráneo cabelludo de los criminales.

23El Señor dijo: "Los sacaré de Basán, los sacaré del fondo de los mares,

24para que puedas bañar tu pie en la sangre, y la lengua de tus perros tenga su ración del enemigo".

25Oh Dios, se ven tus procesiones, las procesiones de mi Dios, mi rey, al santuario:

26delante los cantores, los músicos detrás y en medio las doncellas tocando panderetas.

27Bendecid a Dios en vuestras asambleas, bendecid al Señor en las reuniones de Israel.

28Allí va Benjamín, el pequeño, abriendo marcha, los jefes de Judá, de Zabulón, de Neftalí.

29Oh Dios, despliega tu poder, confirma, oh Dios, lo que has hecho por nosotros.

30Que en tu santuario, en lo alto de Jerusalén, te ofrezcan presentes los monarcas.

31Amenaza a la bestia de los cañaverales, a la manada de toros dominadores de los pueblos; que vengan a rendirse con lingotes de plata; dispersa a las naciones que se complacen en la guerra.

32De Egipto vendrán los poderosos, Etiopía alzará sus manos hacia Dios.

33Reinos de la tierra, cantad para el Señor, alabad al Señor,

34al que cabalga por encima de los cielos eternos; ya levanta su voz, su voz potente:

35"Reconoced el poderío de Dios, su majestad sobre Israel, su potencia en las nubes".

36Dios es imponente desde su santuario. Es el Dios de Israel que da a su pueblo fuerza y poderío. Bendito sea Dios.

WhatsApp