Salmos 33
Santa Biblia Martín Nieto ›1Justos, alabad al Señor, la alabanza es propia de los rectos;
2dad gracias al Señor con la cítara, tocad en su honor con el arpa de diez cuerdas;
3cantadle un cantar nuevo, dad un buen concierto de instrumentos y de voces,
4pues la palabra del Señor es eficaz, y sus obras demuestran su lealtad;
5él ama la justicia y el derecho, la tierra está llena del amor del Señor.
6Con su palabra el Señor hizo los cielos y con el soplo de su boca todo lo que hay en ellos.
7Él juntó entre diques las aguas de los mares y almacenó en depósitos las aguas del abismo.
8Que tenga temor de Dios la tierra entera y todos sus habitantes tiemblen ante él;
9porque él lo dijo, y todo fue hecho; él lo ordenó, y todo existió.
10El Señor desbarata el plan de las naciones y deshace los proyectos de los pueblos;
11pero el plan del Señor subsiste eternamente, sus proyectos, por todas las edades.
12Dichosa la nación que tiene al Señor por Dios, el pueblo que él se escogió por heredad.
13El Señor se asoma desde el cielo y contempla a todos los humanos;
14desde el lugar de su morada observa a todos los habitantes de la tierra;
15él formó el corazón de cada uno y vigila todo lo que hacen.
16El rey no vence por un gran ejército, ni se salva el héroe por su gran valor;
17vana cosa es un caballo para la victoria; a pesar de su fuerza, no puede salvar.
18Pero el Señor se cuida de sus fieles, de los que confían en su misericordia,
19para librarlos de la muerte y sostenerlos en tiempos de hambre.
20Nosotros esperamos al Señor, él es nuestro auxilio y nuestro escudo;
21en él se goza nuestro corazón, en su nombre santo confiamos.
22Que tu amor, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.