Salmos 16
Santa Biblia Martín Nieto ›1Canto de David
2Yo digo al Señor: "Tú eres mi Señor, mi bien sólo está en ti".
3Ellos, en cambio, veneran a los dioses que hay aquí en la tierra, malditos los que en ellos se complacen.
4Los que corren tras ellos aumentan sus desgracias. Yo jamás tendré parte en sus cruentos sacrificios, mis labios no pronunciarán jamás su nombre.
5Señor, tú eres mi copa y mi porción de herencia, tú eres quien mi suerte garantiza.
6Me han caído las cuerdas en la tierra más fértil, me encanta la heredad que me ha tocado.
7Yo bendigo al Señor, que me aconseja, hasta de noche mi conciencia me advierte;
8tengo siempre al Señor en mi presencia, lo tengo a mi derecha y así nunca tropiezo.
9Por eso se alegra mi corazón, se gozan mis entrañas, todo mi ser descansa bien seguro,
10pues tú no me entregarás a la muerte ni dejarás que tu amigo fiel baje a la tumba.
11Me enseñarás el camino de la vida, plenitud de gozo en tu presencia, alegría perpetua a tu derecha.