Salmos 146
Santa Biblia Martín Nieto ›1¡Aleluya! Alaba, alma mía, al Señor.
2Alabaré al Señor mientras viva, cantaré himnos al Señor mientras exista.
3No confiéis en los príncipes, ni en los humanos incapaces de salvar:
4exhalan el aliento y retornan al polvo, y ese día se malogran todos sus proyectos.
5Dichoso el que tiene su ayuda en el Dios de Jacob, y su esperanza en el Señor, su Dios,
6que hizo los cielos y la tierra, el mar y todo lo que contienen; que guarda lealtad eternamente;
7que hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Señor da la libertad a los presos,
8el Señor da la vista a los ciegos, el Señor endereza a los que están doblados, el Señor ama a los que practican la justicia,
9el Señor protege a los emigrantes, sostiene a las viudas y a los huérfanos y tuerce el camino de los malhechores.
10El Señor reinará eternamente; él es tu Dios, Sión, por todas las edades.