Salmos 11
Santa Biblia Martín Nieto ›1Al maestro de coro. De David
2Los asesinos tensan ya su arco, ajustan las flechas en la cuerda para clavarlas de noche en el corazón del hombre honesto.
3Cuando están en ruina los cimientos, ¿qué podrá hacer el hombre justo?
4El Señor está en su templo santo, el Señor tiene su trono en los cielos; sus ojos están fijos en el mundo, sus miradas exploran a los hombres.
5El Señor vigila al justo y al injusto, y odia a quien quiere la violencia;
6hará llover brasas de fuego sobre los injustos, azufre y viento abrasador serán la porción de su copa.
7El Señor es justo y ama la justicia, los justos contemplarán su rostro.