Sabiduría 9
Santa Biblia Martín Nieto ›1"Dios de los padres y Señor de las misericordias, que con tu palabra hiciste todas las cosas
2y con tu sabiduría formaste al hombre para que dominase sobre las criaturas salidas de tus manos,
3gobernase al mundo con santidad y justicia y rectamente administrase justicia,
4dame la sabiduría, que se asienta junto a tu trono, y no me excluyas del número de tus hijos.
5Porque yo soy esclavo tuyo e hijo de tu esclava, hombre débil y de corta vida, incapaz de comprender el derecho y las leyes.
6Pues aunque alguno fuese perfecto entre los hijos de los hombres, como le falte la sabiduría que de ti procede será estimado en nada.
7Tú me preferiste para rey de tu pueblo y juez de tus hijos y tus hijas.
8Tú me ordenaste edificar un templo en tu monte santo y un altar en la ciudad de tu morada a imitación de la tienda santa, que tú ya habías preparado desde el principio.
9Contigo está la sabiduría, que conoce tus obras, que te asistió al hacer el mundo, y sabe lo que es agradable a tus ojos y lo que es recto según tus mandamientos.
10Envíala desde los santos cielos y desde el trono de tu gloria mándala, para que asistiéndome en mis trabajos conozca lo que a ti te agrada.
11Ella que lo sabe y lo comprende todo me guiará prudentemente en mis empresas y me protegerá con su gloria.
12Así serán mis obras de tu agrado, yo juzgaré a tu pueblo con justicia y seré digno del trono de mi padre.
13Pues, ¿quién podrá conocer los designios de Dios?, ¿quién acertará con lo que el Señor quiere?
14Los pensamientos de los mortales son titubeantes, y nuestras reflexiones inseguras.
15Porque el cuerpo corruptible es un peso para el alma, y la morada terrestre oprime el espíritu pensativo.
16Pues si a duras penas conjeturamos lo que ocurre en la tierra, y con trabajo descubrimos lo que tenemos entre las manos ¿quién rastreará lo que hay en los cielos?
17¿Quién conoció tu designio, si tú no le diste la sabiduría y enviaste desde los cielos tu santo espíritu?
18Así fueron rectificados los caminos de la tierra, los hombres aprendieron aquello que te agrada y se salvaron gracias a la sabiduría.