Proverbios 10
Santa Biblia Martín Nieto ›1El hijo sabio es la alegría de su padre, y el hijo necio la tristeza de su madre.
2Tesoros mal adquiridos no aprovechan, mas la justicia libra de la muerte.
3El Señor no deja al justo sufrir hambre, pero rechaza la codicia del malvado.
4La mano perezosa empobrece, la mano diligente enriquece.
5El que recoge en verano es hombre prudente, el que duerme durante la siega es despreciable.
6La bendición del Señor sobre la cabeza del justo, la boca del malhechor oculta la violencia.
7La memoria del justo es bendecida, y el nombre del injusto es maldecido.
8El sabio de corazón acepta los preceptos, mas el insensato deslenguado corre al precipicio.
9El que camina con integridad camina seguro, pero el que mal anda mal acaba.
10El que guiña el ojo causa desventuras, quien reprende con franqueza trae la paz.
11La boca del justo es fuente de vida, pero la boca del malhechor oculta la violencia.
12El odio suscita querellas, pero el amor cubre todas las faltas.
13En los labios del inteligente se encuentra la sabiduría, en las espaldas del insensato la vara.
14Los sabios atesoran la ciencia, pero la boca del insensato es un peligro inminente.
15La hacienda del rico es su fortín, pero la indigencia del pobre es su pobreza.
16El salario del justo procura la vida, la ganancia del malvado la ruina.
17Sendero de vida es guardar la instrucción, el que desprecia la reprensión va por camino falso.
18Los labios sinceros apagan el odio, y el que difunde calumnias es un necio.
19En el mucho hablar no falta el pecado, el que frena sus labios es prudente.
20Plata pura es la lengua del justo, el corazón de los malvados bien poco vale.
21Los labios del justo alimentan a muchos, los insensatos mueren por falta de seso.
22La bendición del Señor es lo que enriquece, nuestro esfuerzo no le añade nada.
23El necio encuentra placer en cometer el crimen, el hombre sensato en adquirir sabiduría.
24Al injusto le acontece lo que teme, pero el justo obtiene lo que desea.
25Como pasa el huracán desaparece el injusto, pero el justo permanece para siempre.
26Como el vinagre a los dientes y el humo a los ojos, así es el mensajero perezoso para quien le envía.
27El temor del Señor alarga la vida, mas los años de los malos serán abreviados.
28La esperanza de los justos termina en alegría, pero la esperanza de los injustos se desvanece.
29El Señor es una muralla para el hombre de vida íntegra, pero una ruina para los criminales.
30Jamás vacilará el justo, pero los injustos no habitarán la tierra.
31La boca del justo produce la sabiduría, pero la lengua del injusto será cortada.
32Los labios del justo destilan benevolencia, la boca del injusto perversidad.