Números 23
Santa Biblia Martín Nieto ›1Balaán dijo a Balac: "Levántame aquí siete altares y prepárame siete novillos y siete carneros".
2Balac hizo como le había dicho Balaán, y ambos ofrecieron un novillo y un carnero en cada uno de los altares.
3Balaán dijo a Balac: "Quédate aquí, junto a tu holocausto, mientras yo voy a ver si el Señor sale a mi encuentro; lo que me dé a conocer, eso te diré". Se fue hacia un monte desnudo,
4y Dios se le apareció. Balaán le dijo: "He dispuesto los siete altares y he ofrecido en cada uno de ellos un novillo y un carnero".
5Entonces el Señor puso su palabra en boca de Balaán, y le dijo: "Vuelve donde Balac y dile esto".
6Balaán se volvió y encontró a Balac junto a su holocausto con todos los jefes de Moab.
7Balaán pronunció esta profecía: "Balac me hace venir de Asiria, el rey de Moab, de los montes del este: Ven, maldíceme a Jacob, ven, amenaza a Israel.
8¿Cómo podría yo maldecir, cuando Dios no maldice? ¿Cómo podría yo amenazar, cuando Dios no amenaza?
9Sí, desde la cima de la roca lo veo, desde lo alto de las colinas lo contemplo. Es un pueblo que vive aparte, que no se cuenta entre las naciones.
10¿Quién podría contar el polvo de Jacob? ¿Quién sería capaz de enumerar las miríadas de Israel? ¡Tenga yo la muerte de los justos! ¡Sea mi final como el suyo!".
11Balac dijo a Balaán: "¿Qué me has hecho? ¡Te había llamado para maldecir a mis enemigos, y los has bendecido!".
12Balaán respondió: "¿No debo yo decir lo que el Señor pone en mis labios?".
13Balac le contestó: "Ven conmigo a otro sitio. Desde aquí no ves más que uno de los extremos del pueblo, no lo puedes ver entero. Maldícemelo desde allí".
14Le llevó al campo de los Centinelas, hacia la cima del Pisga. Levantó siete altares e inmoló en cada uno un novillo y un carnero.
15Balaán dijo a Balac: "Estáte aquí, junto a tu holocausto, mientras yo voy allá al encuentro".
16Dios salió al encuentro de Balaán, le puso su palabra en la boca, y le dijo: "Vuelve donde Balac y dile esto".
17Fue donde Balac, y lo encontró junto a su holocausto con todos los jefes de Moab. "¿Qué te ha dicho el Señor?", le preguntó Balac.
18Balaán pronunció esta profecía: "Levántate, Balac, y escucha; pon atención, hijo de Sipor.
19No es Dios un hombre para que mienta, ni un ser humano para que cambie de opinión. ¿Dice él y no hace? ¿Habla y no cumple?
20Yo tengo orden de bendecir; bendeciré y no me volveré atrás.
21No veo iniquidad en Jacob, ni crimen alguno en Israel; el Señor, su Dios, está con él, y en él resuena la aclamación real.
22El Dios que lo sacó de Egipto tiene para él la fuerza del búfalo.
23No valen presagios contra Jacob, ni sortilegios contra Israel. A su tiempo se dirá a Jacob, a Israel lo que Dios ha hecho.
24Este pueblo se alza como leona, se yergue como un león; no se acuesta sin haber devorado su presa, sin haber bebido la sangre de sus víctimas".
25Balac dijo a Balaán: "Si no puedes maldecírmelo, al menos no lo bendigas".
26Balaán respondió a Balac: "¿No dije que haría lo que me dijera el Señor?".
27Balac dijo a Balaán: "Ven, que te llevo a otro sitio, a ver si finalmente Dios cree oportuno que me lo maldigas desde allí".
28Balac llevó a Balaán a la cima del Fegor, que mira al desierto.
29Balaán dijo a Balac: "Levántame aquí siete altares y prepárame aquí siete novillos y siete carneros".
30Balac hizo como le había mandado Balaán e inmoló un novillo y un carnero en cada altar.