Mateo 3
Santa Biblia Martín Nieto ›1Por aquellos días apareció Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea
2y diciendo: "Convertíos, porque está cerca el reino de Dios".
3Éste es aquel que el profeta Isaías había anunciado cuando dijo: Voz que grita en el desierto: Preparad el camino al Señor, allanad sus senderos.
4Juan tenía un vestido de pelo de camello y un cinturón de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.
5Acudían a él de Jerusalén, de toda Judea y de toda la región del Jordán;
6ellos confesaban sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán.
7Al ver venir a su bautismo a muchos de los fariseos y saduceos, les dijo: "Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira que os amenaza?
8Dad frutos dignos de conversión,
9y no os ilusionéis con decir en vuestro interior: Tenemos por padre a Abrahán, porque os digo que Dios puede suscitar hijos a Abrahán hasta de estas piedras.
10Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
11Yo os bautizo en agua para que os arrepintáis; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y yo no soy digno de descalzarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.
12Tiene en su mano el bieldo, limpiará su era y recogerá su trigo en el granero; pero quemará la paja con fuego que no se apaga nunca".
13Entonces Jesús fue de Galilea al Jordán para que Juan lo bautizara.
14Pero Juan quería impedirlo, diciendo: "Soy yo el que necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?".
15Jesús le respondió: "¡Déjame ahora, pues conviene que se cumpla así toda justicia!".
16Entonces Juan accedió a ello. Una vez bautizado, Jesús salió del agua; y en esto los cielos se abrieron y vio al Espíritu de Dios descender en forma de paloma y posarse sobre él.
17Y se oyó una voz del cielo: "Éste es mi hijo amado, mi predilecto".