Juan 13
Santa Biblia Martín Nieto ›1Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo que le había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús, que había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.
2Se pusieron a cenar. El diablo había metido en la cabeza a Judas Iscariote, hijo de Simón, la idea de traicionar a Jesús.
3Jesús, sabiendo que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas, que había salido de Dios y que a Dios volvía,
4se levantó de la mesa, se quitó el manto, tomó una toalla y se la ciñó.
5Luego echó agua en un barreño y comenzó a lavar los pies de sus discípulos y a enjugárselos con la toalla que se había ceñido.
6Al llegar a Simón Pedro, éste le dijo: "Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?".
7Jesús le respondió: "Lo que yo hago ahora tú no lo entiendes; lo entenderás más tarde".
8Pedro dijo: "Jamás me lavarás los pies". Jesús le replicó: "Si no te lavo, no tendrás parte conmigo".
9Simón Pedro dijo: "Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza".
10Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, pues está completamente limpio; y vosotros estáis limpios, aunque no todos".
11Jesús sabía muy bien quién iba a traicionarlo; por eso dijo: "No todos estáis limpios".
12Después de lavarles los pies, se puso el manto, se sentó de nuevo a la mesa y les dijo: "¿Entendéis lo que os he hecho?
13Vosotros me llamáis el maestro y el señor; y decís bien, porque lo soy.
14Pues si yo, el señor y el maestro, os he lavado los pies, también vosotros os los debéis lavar unos a otros.
15Yo os he dado ejemplo, para que hagáis vosotros lo mismo que he hecho yo.
16Os aseguro que el criado no es más que su amo, ni el enviado más que quien lo envía.
17Si sabéis esto y lo ponéis en práctica, seréis dichosos.
18No hablo de vosotros. Yo sé muy bien a quiénes he elegido; pero debe cumplirse la Escritura: El que come conmigo se ha vuelto contra mí.
19Os lo digo ahora antes que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy el que soy.
20Os aseguro que el que reciba al que yo envíe me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe al que me ha enviado".
21Al decir esto, se sintió profundamente conmovido y dijo: "Os aseguro que uno de vosotros me entregará".
22Los discípulos se miraban unos a otros, pues no sabían de quién hablaba.
23Uno de los discípulos, el preferido de Jesús, estaba junto a Jesús.
24Simón Pedro le hizo señas para que le preguntara a quién se refería.
25Entonces él, recostándose en el pecho de Jesús, le preguntó: "Señor, ¿quién es?".
26Y Jesús respondió: "Aquel a quien yo dé un trozo de pan mojado". Mojó el pan y se lo dio a Judas, el de Simón Iscariote.
27Y tras el bocado entró en él Satanás.
28Jesús le dijo: "Lo que vas a hacer, hazlo pronto". Pero ninguno de los comensales supo por qué le dijo esto.
29Algunos pensaban que, como Judas tenía la bolsa, Jesús le decía que comprase todo lo que se necesitaba para la fiesta, o que diese algo a los pobres.
30Judas tomó el bocado y salió en seguida. Era de noche.
31Tan pronto como Judas salió, Jesús dijo: "Ahora ha sido glorificado el hijo del hombre y Dios en él.
32Si Dios ha sido glorificado en él, Dios lo glorificará a él y lo glorificará en seguida".
33"Hijos míos, voy a estar ya muy poco con vosotros. Me buscaréis, pero os digo lo mismo que dije a los judíos: Adonde yo voy no podéis ir vosotros.
34Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros. Que como yo os he amado, así también os améis unos a otros.
35En esto reconocerán todos que sois mis discípulos, en que os amáis unos a otros".
36Simón Pedro le preguntó: "Señor, ¿a dónde vas?". Jesús respondió: "Adonde yo voy, no puedes seguirme ahora; me seguirás más tarde".
37Pedro dijo: "Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti".
38Jesús le contestó: "¿Que darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que tú me niegues tres veces.