Isaías 24
Santa Biblia Martín Nieto ›1Ved que el Señor devasta la tierra, la arrasa y trastorna su faz y dispersa a sus habitantes:
2sacerdote igual que laico, esclavo lo mismo que señor, esclava y señora, comprador y vendedor, prestamista y rentero, acreedor y deudor.
3Devastada será, devastada la tierra, totalmente saqueada, porque el Señor así lo ha decretado.
4La tierra está de luto, maldita; mustio y marchito el universo, cielo y tierra marchitos.
5La tierra ha sido profanada bajo los pies de sus habitantes, porque han transgredido la ley y olvidado el precepto; han roto la alianza eterna.
6Por eso la maldición devora la tierra, y sus habitantes sufren los efectos; por eso los habitantes de la tierra se consumen, y sólo quedan unos pocos hombres.
7Se ha agotado el vino, se ha marchitado la viña; gimen todos los que tenían el corazón alegre.
8Ha cesado la alegría de los tambores, ha acabado el bullicio de las fiestas, ha terminado el son de las cítaras.
9Ya no se bebe vino entre los cánticos, amarga el licor hasta a los bebedores.
10En ruinas está la ciudad del vacío, cerrada la entrada en toda casa.
11Gritos hay por las calles por la falta de vino, ha desaparecido toda alegría, ha huido del país el júbilo.
12No queda más que desolación en la ciudad; la puerta está hecha pedazos.
13Porque sucede en la tierra, entre los pueblos, como en el vareo de la aceituna, como en la rebusca de racimos después de la vendimia.
14Ellos alzan su voz, gritan de júbilo; la gloria del Señor aclaman desde el lado del mar.
15También desde oriente glorifican al Señor; en las islas del mar, el nombre del Señor, Dios de Israel.
16Desde el extremo de la tierra cánticos oímos: ¡Gloria al justo! Pero yo he dicho: Se acabó, se acabó, ¡ay de mí! Los violentos hacen violencia, los violentos violentamente hacen violencia.
17¡Terror, fosa y red sobre ti, habitante de la tierra!
18El que escape al grito del terror caerá en la fosa, y el que escape de la fosa quedará preso en la red; pues las esclusas de allá arriba se abrirán y se conmoverán los cimientos de la tierra.
19Sí, la tierra está sacudida; la tierra estallará, se agrietará; la tierra temblará, vacilará;
20la tierra se tambaleará como un borracho, cabeceará como un tugurio; su iniquidad la oprimirá, y caerá para no volver a levantarse.
21Aquel día el Señor visitará a las milicias del cielo allá en lo alto; y aquí abajo, a los reyes de la tierra.
22Y serán reunidos, encarcelados en un calabozo, recluidos en prisión, y al cabo de muchos días castigados.
23La luna enrojecerá, se avergonzará el sol; porque el Señor omnipotente reinará en el monte Sión, en Jerusalén, y ante sus ancianos brillará su gloria.