Génesis 26
Santa Biblia Martín Nieto ›1Hubo hambre en el país (otra distinta de la que hubo en tiempo de Abrahán), e Isaac se fue a Guerar con Abimelec, rey de los filisteos.
2Allí se le apareció el Señor y le dijo: "No bajes a Egipto; quédate en el país que yo te diré.
3Reside en ese país, y yo estaré contigo y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia os daré esta tierra cumpliendo el juramento que hice a tu padre Abrahán.
4Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y le daré todas estas tierras, y en tu descendencia serán benditas todas las naciones de la tierra;
5porque Abrahán me obedeció y guardó mis preceptos y mandamientos, mis estatutos y mis leyes".
6Isaac se estableció en Guerar.
7Las gentes del lugar le preguntaban si Rebeca era su mujer, y él respondía que era su hermana, pues tenía miedo de decir que era su mujer; porque como Rebeca era muy bella, pensaba que aquellos hombres podían matarle.
8Cuando ya llevaba algún tiempo entre ellos, un día Abimelec, rey de los filisteos, mirando por una ventana, vio que Isaac acariciaba a Rebeca, su mujer.
9Entonces Abimelec mandó llamar a Isaac y le dijo: "Ésta es sin duda tu mujer. ¿Por qué dijiste que era tu hermana?". Isaac respondió: "Porque pensé que a lo mejor me matarían por causa de ella".
10Y Abimelec añadió: "¿Por qué nos has hecho esto? Cualquiera habría podido acostarse con tu mujer, y habrías traído sobre nosotros un pecado".
11Entonces Abimelec dio esta orden al pueblo: "El que toque a este hombre o a su mujer será castigado con la muerte".
12Isaac sembró la tierra donde estaba, y aquel año recolectó cien veces más. ¡Tanto le bendijo el Señor!
13Se enriqueció y se fue enriqueciendo más y más, hasta llegar a ser riquísimo.
14Poseía rebaños de ovejas y vacas y numerosa servidumbre. Los filisteos comenzaron a tenerle envidia,
15por lo que cegaron y llenaron de tierra los pozos que los criados de su padre habían abierto en tiempos de Abrahán.
16Abimelec dijo a Isaac: "Vete de aquí, porque has llegado a ser más poderoso que nosotros".
17Isaac se fue de allí y plantó sus tiendas en el valle de Guerar.
18Abrió de nuevo los pozos que habían sido abiertos en tiempos de su padre Abrahán y que los filisteos, después de la muerte de Abrahán, habían cegado, y les dio los mismos nombres con que los había llamado su padre.
19Los criados de Isaac excavaron en el valle y encontraron en él un pozo de agua corriente.
20Los pastores de Guerar riñeron con los de Isaac diciendo: "Este pozo es nuestro". Él llamó a este pozo Éseq, porque había habido riña por él.
21Cavaron de nuevo otro pozo, y también por éste riñeron, por lo que Isaac llamó a este pozo Sitná.
22Se fue de allí y cavó otro pozo, por el que ya no hubo riña; y le llamó Rejobot, porque dijo: "Finalmente el Señor nos ha dado campo libre para que prosperemos en esta tierra".
23De allí subió a Berseba.
24Y aquella misma noche se le apareció el Señor y le dijo: "Yo soy el Dios de tu padre Abrahán. No temas, porque yo estoy contigo. Te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abrahán, mi siervo".
25Levantó un altar en aquel lugar e invocó el nombre del Señor. Plantó allí sus tiendas, y sus criados abrieron un pozo.
26Abimelec vino a verle desde Guerar, acompañado de Ajuzat, su consejero, y de Picol, jefe de su ejército.
27Isaac les preguntó: "¿Por qué habéis venido a verme vosotros, que me odiáis y que me habéis echado de vuestro país?".
28Ellos respondieron: "Hemos visto claramente que el Señor está contigo y hemos dicho: Haya un juramento entre ti y nosotros y hagamos un pacto contigo.
29Jura que no nos harás daño, como nosotros no te hemos tocado y no te hemos hecho sino bien dejándote ir en paz. Tú eres ahora el bendito del Señor".
30Isaac les dio un banquete, y comieron y bebieron.
31A la mañana siguiente se levantaron de madrugada y se prestaron juramento mutuamente. Isaac los despidió, y ellos se fueron en paz.
32Aquel mismo día vinieron sus siervos y le comunicaron lo del pozo que habían abierto; le dijeron: "Hemos encontrado agua";
33y él llamó a aquel pozo Seba. Por esto la ciudad lleva hoy el nombre de Berseba.
34Esaú, a la edad de cuarenta años, se casó con Judit, hija del hitita Beeri, y con Basmat, hija del hitita Elón.
35Estas mujeres amargaron la vida a Isaac y a Rebeca.