Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Ezequiel 47

Santa Biblia Martín Nieto

1Después me llevó a la entrada del templo. Allí, bajo el umbral del templo, brotaba agua en dirección este, pues la fachada del templo miraba al este. Estas aguas se deslizaban de debajo del costado derecho del templo, al sur del altar.

2Me hizo salir por la puerta norte y dar la vuelta por fuera hasta la puerta exterior, que da al este, y he aquí que las aguas corrían por el lado derecho.

3El hombre salió en dirección este y con un cordel que llevaba en la mano midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos.

4Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas; midió quinientos más, y me hizo atravesar otra vez el agua; me llegaba hasta la cintura;

5midió, por fin, otros quinientos. Era ya un río que no podía atravesar, pues el agua había crecido y sólo se podía pasar a nado.

6Entonces me dijo: "¿Has visto, hijo de hombre?". Después me hizo volver a la orilla del río

7y, al volver, vi que junto al río, a una y otra orilla, había una arboleda espesísima.

8Y me dijo: "Estas aguas que se deslizan hacia la región oriental bajan a la Arabá y desembocan en el mar, en el agua salada, que queda saneada.

9Por dondequiera que pase este río, todo ser viviente que en él se mueva vivirá; los peces serán muy abundantes, porque donde llegan estas aguas todo queda saneado; la vida prosperará donde llegue este río.

10A sus orillas vendrán numerosos pescadores; desde Engadí hasta Enegláyim será un tendedero de redes. Los peces serán muy abundantes, en sus diversas especies, como los peces del mar Mediterráneo.

11Sin embargo, sus marismas y sus lagunas no serán saneadas; serán abandonadas a la sal.

12Junto al río crecerán, a una y otra margen, toda clase de árboles frutales, cuyo follaje no se marchitará y cuyo fruto no se agotará nunca. Todos los meses darán frutos nuevos, porque sus aguas manan del santuario. Sus frutos servirán de alimento y sus hojas de medicina.

13Esto dice el Señor Dios: Éstas serán las fronteras de la tierra que repartiréis entre las doce tribus del país, teniendo presente que José recibirá una porción doble.

14Recibiréis cada uno por igual la parte que os toca del territorio que yo, mano en alto, juré dar a vuestros padres; esta tierra será vuestra heredad.

15Éstos serán los límites del país. Por el norte: Desde el mar Mediterráneo, pasando por Jetlón, hasta la entrada de Jamat, Sedad,

16Berota, Sibráyim, que está entre el territorio de Damasco y el de Jamat, Haser Enón, en la frontera del Haurán.

17Así pues, la frontera correrá desde el mar hasta Haser Enón, dejando al norte el territorio de Damasco y el territorio de Jamat. Éste el límite norte.

18Por oriente: entre el Haurán, Damasco, Galaad y la tierra de Israel, será frontera el Jordán hasta el mar Muerto, hasta Tamar. Éste el límite este.

19Por el sur: la frontera correrá desde Tamar hasta las aguas de Meribá de Cades, en la dirección del torrente hasta el mar Mediterráneo. Éste el límite sur.

20Por el oeste: la frontera será el mar Mediterráneo hasta enfrente de la entrada de Jamat. Éste el límite oeste.

21Os repartiréis esta tierra según las tribus de Israel.

22Os la repartiréis como heredad entre vosotros y los extranjeros domiciliados en vuestro territorio que hayan engendrado hijos entre vosotros; consideraréis a éstos como ciudadanos israelitas, y con vosotros echarán suertes para obtener su parte en medio de las tribus de Israel.

23En la tribu en que el extranjero se haya establecido, allí le daréis una heredad, dice el Señor Dios.

WhatsApp