Ester 15
Santa Biblia Martín Nieto ›1Mardoqueo le mandó decir a Ester que se presentase al rey para pedirle clemencia e interceder por su pueblo.
2"Acuérdate -le decía- de los días de tu niñez, cuando te alimentaba con mi mano. Amán, la segunda personalidad del reino, ha hablado contra nosotros pidiendo nuestro exterminio.
3Invoca al Señor, habla por nosotros al rey, y líbranos de la muerte".
4El día tercero, terminada su oración, se quitó sus vestiduras de duelo y se vistió de reina.
5Radiante de hermosura, invocó a Dios, árbitro y salvador de todos, y tomó consigo dos doncellas.
6Sobre una de ellas se apoyaba delicadamente;
7la otra la acompañaba sosteniendo sus vestidos.
8Iba ella sonrosada, bella y atrayente, pero dentro le latía aceleradamente el corazón.
9Pasadas todas las puertas, se encontró ante el rey. Estaba sentado en su trono, revestido de todos los ornamentos solemnes, resplandeciente de oro y pedrerías. Su aspecto era imponente.
10Levantó su rostro centelleante y lanzó una mirada cargada de ira. La reina perdió el color, se desmayó y se apoyó en la doncella que la acompañaba.
11Dios entonces cambió en dulzura el corazón del rey, que apresuradamente saltó del trono, la tomó en sus brazos hasta que se rehizo, y animándola con palabras cariñosas le decía:
12"¿Qué te pasa, Ester? Yo soy tu hermano, no temas.
13Tú no morirás. Esta ley es para los demás.
14Acércate".
15Y levantando su cetro de oro, lo posó sobre su cuello, besó a Ester y le dijo: "Háblame".
16Ester habló: "Te vi, señor, como un ángel de Dios, y mi corazón se turbó por el miedo de tu majestad.
17Eres maravilloso, señor, y tu rostro es fascinante".
18Mientras así hablaba, se desvaneció de nuevo.
19El rey se conmovió, y sus servidores trataban de reanimarla.