Eclesiástico (Sirácide) 8
Santa Biblia Martín Nieto ›1No luches con el poderoso, no sea que caigas en sus manos.
2No te querelles contra un rico, no sea que pese más que tú; pues el oro perdió a muchos y torció el corazón de los reyes.
3No discutas con hombre charlatán; sería echar leña al fuego.
4No andes bromeando con el ineducado, para que no sean insultados tus progenitores.
5No avergüences al que se convierte de su pecado; acuérdate de que todos somos pecadores.
6No desprecies al anciano, porque también nosotros nos haremos viejos.
7No te alegres de la muerte de nadie; recuerda que todos moriremos.
8No desprecies los discursos de los sabios y vuelve con frecuencia a sus máximas, porque de ellos aprenderás la instrucción y el saber comportarte ante los grandes.
9No desprecies la tradición de los ancianos, pues la aprendieron de sus padres; porque de ellos aprenderás prudencia y a responder bien cuando haga falta.
10No atices el fuego del pecador, para que no seas abrasado por sus llamas.
11No retrocedas ante el insolente, para que no ponga una emboscada a tus palabras.
12No prestes a hombre más fuerte que tú; si prestaste, dalo por perdido.
13No salgas fiador más allá de tus posibilidades; si saliste, date por deudor.
14No entables juicio contra un juez, porque fallarán a su favor.
15No te pongas en camino con el temerario para que no se imponga a ti; porque él obrará según su capricho, y su locura te perderá con él.
16No discutas con un hombre violento y no atravieses con él lugar desierto, porque nada cuenta la sangre a sus ojos, y donde no tengas quien te socorra se arrojará sobre ti.
17No tengas confidencias con el tonto, porque no podrá guardar tu secreto.
18Ante un extraño no hagas cosa que deba quedar en secreto, porque no sabes lo que resultará.
19No descubras tu corazón a cualquiera, si no quieres perder la felicidad.