2 Crónicas 15
Santa Biblia Martín Nieto ›1Azarías, hijo de Oded, revestido del espíritu de Dios,
2salió al encuentro de Asá y le dijo: "Óyeme, Asá, y escuchadme todos los de Judá y Benjamín. El Señor está con vosotros porque vosotros estáis con él. Cuando vosotros le buscáis, él se deja encontrar por vosotros; pero si lo abandonáis, él se aleja.
3Durante mucho tiempo Israel habrá de vivir lejos del Dios verdadero, sin sacerdotes que lo instruyan y sin ley;
4pero en medio de su angustia se convertirá al Señor, Dios de Israel. Lo buscarán, y él se dejará encontrar por ellos.
5En aquellos días no habrá paz ni para los que salen ni para los que entran, pues abundarán las tribulaciones sobre todos los habitantes de la tierra.
6Las naciones y las ciudades se destruirán unas a otras, porque Dios las llenará de terror con toda suerte de calamidades.
7Pero vosotros sed fuertes y no desfallezcáis, porque vuestras obras tendrán su recompensa".
8Con estas palabras del profeta Azarías, hijo de Oded, Asá se sintió fortalecido e hizo desaparecer los ídolos de toda la tierra de Judá y de Benjamín y de las ciudades que había conquistado en la montaña de Efraín; restauró de nuevo el altar del Señor, que estaba delante del vestíbulo del Señor.
9Convocó a todo Judá y Benjamín, y a los de Efraín, Manasés y Simeón, que habitaban entre ellos, pues muchos de los de Israel se habían pasado al lado de Asá al ver que el Señor, su Dios, estaba con él.
10Se reunieron en Jerusalén el tercer mes del año quince del reinado de Asá.
11Aquel día ofrecieron en sacrificio al Señor 700 toros y 7.000 ovejas del botín que habían traído.
12Se comprometieron con un pacto a buscar al Señor, Dios de sus padres, con todo su corazón y toda su alma.
13Todo el que no buscara al Señor, Dios de Israel, sin distinguir entre grandes o pequeños, hombres o mujeres, sería condenado a muerte.
14Así se lo juraron al Señor con grandes gritos de alegría, entre el resonar de las trompetas y de los cuernos.
15Todo Judá estaba contento por el juramento que acababan de hacer con todo el corazón; con toda su buena voluntad habían buscado al Señor, y él se había dejado encontrar por ellos, y les había concedido la paz en todas sus fronteras.
16El rey Asá quitó la dignidad de reina a su madre Maacá, porque había hecho una imagen de Aserá; Asá destruyó la imagen y la quemó en el torrente Cedrón.
17En cambio, no se quitaron las colinas, aunque Asá fue siempre fiel al Señor.
18Llevó al templo todas las ofrendas que él y su padre habían hecho al Señor: oro, plata y objetos varios.
19No hubo guerra hasta el año treinta y cinco del reinado de Asá.