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1 Macabeos 4

Santa Biblia Martín Nieto

1Gorgias tomó cinco mil soldados escogidos de infantería y mil de caballería, y se puso en marcha de noche

2para caer sobre los judíos y atacarlos por sorpresa. Les hacían de guía los de la ciudadela.

3Judas lo supo, y se puso también en marcha con los más valientes para asaltar al ejército real, que estaba en Emaús,

4mientras que sus efectivos estaban todavía dispersos.

5Gorgias llegó de noche al campamento de Judas; pero al no encontrar a nadie, se puso a buscarlos en los montes, pues decía: "Huyen ante nosotros".

6Al amanecer apareció Judas en la llanura con tres mil hombres, que no tenían ni los escudos ni las espadas que hubieran deseado.

7Al ver el campo de los gentiles, poderoso, bien defendido y rodeado de la caballería, con hombres expertos en la guerra,

8Judas arengó a los suyos: "No temáis el número ni os acobarden sus ataques.

9Recordad cómo nuestros padres fueron salvados en el mar Rojo cuando los perseguía el Faraón con su ejército.

10Clamemos al cielo; se compadecerá de nosotros, se acordará de la alianza hecha a nuestros padres y derrotará hoy a este ejército ante nosotros.

11Conocerán entonces todas las naciones que hay quien libra y salva a Israel".

12Los extranjeros levantaron la mirada y, al ver que los judíos se dirigían contra ellos,

13salieron del campamento para comenzar la batalla. Los de Judas tocaron las trompetas,

14y se entabló el combate. Los gentiles, desconcertados, huyeron a la llanura;

15los últimos murieron a espada. Los persiguieron hasta Gázara, los llanos de Idumea, de Asdod y de Yamnia. Cayeron cerca de tres mil enemigos.

16Cuando Judas con su ejército volvió de perseguirlos,

17dijo al pueblo: "No recojáis el botín, porque se prepara otra batalla.

18Gorgias está con su ejército en los montes cercanos. Manteneos firmes ante nuestros enemigos y luchad contra ellos; después recogeréis tranquilamente el botín".

19No había terminado de hablar, cuando apareció una división explorando desde el monte.

20Observaron que los suyos habían huido y que el campamento estaba incendiado, pues el humo lo denunciaba.

21Tal visión los llenó de pánico. Al ver luego en la llanura al ejército de Judas dispuesto para la lucha,

22huyeron todos al país de los filisteos.

23Entonces Judas se volvió para saquear el campamento, y los soldados se apoderaron de mucho oro, plata, telas de jacinto y púrpura marina y otras muchas riquezas.

24A la vuelta alababan y bendecían al cielo "porque es bueno, porque es eterno su amor".

25Aquel día consiguió Israel una gran victoria.

26Los extranjeros que se salvaron comunicaron lo sucedido a Lisias,

27que quedó consternado y abatido, pues las cosas en Israel no le habían salido como él quería y como le había ordenado el rey.

28Al año siguiente, Lisias reclutó sesenta mil hombres de infantería y cinco mil de caballería para luchar contra los judíos.

29Llegaron a Idumea y acamparon cerca de Bet Sur. Judas les salió al encuentro con diez mil hombres.

30A la vista de un ejército tan temible, oró así: "Bendito seas tú, oh Salvador de Israel, que quebrantaste la fortaleza de un gigante por medio de tu siervo David y entregaste el ejército de los filisteos a Jonatán, hijo de Saúl, y a su escudero.

31Haz que este ejército caiga en manos de tu pueblo Israel, que queden confundidos con su fuerza y con su caballería,

32que cunda en ellos el pánico, deshaz el orgullo que tienen en su poder, que se confundan con su derrota.

33Derrótalos con la espada de los que te aman, y te alabarán con cánticos cuantos conocen tu nombre".

34Entraron en batalla cinco mil hombres del ejército de Lisias.

35Lisias, al ver la huida de los suyos y el entusiasmo de los judíos, dispuestos a vivir o a morir como héroes, se volvió a Antioquía para reclutar mercenarios y volver a Judea con más fuerza que antes.

36Entonces Judas y sus hermanos dijeron: "Ya que nuestros enemigos han sido vencidos, purifiquemos y consagremos de nuevo el templo".

37Todo el ejército se reunió y fue al monte Sión.

38Cuando vieron el templo desierto, el altar profanado, quemadas las puertas, la hierba crecida en los atrios, como en el bosque o en los montes, y derruidas las habitaciones,

39rasgaron sus vestiduras y se cubrieron de ceniza la cabeza.

40Se postraron rostro en tierra y, a la señal de las trompetas, lanzaron gritos al cielo.

41Judas ordenó a sus hombres atacar a los de la ciudadela mientras duraba la purificación del templo.

42Escogió sacerdotes sin mancha, observantes de la ley,

43que purificaron el templo y llevaron las piedras contaminadas a un lugar inmundo.

44Deliberaron sobre el altar de los holocaustos, que había sido profanado, y

45tuvieron la feliz idea de destruirlo para que no les sirviera de oprobio, pues los gentiles lo habían contaminado. Lo demolieron

46y amontonaron las piedras en el monte del templo, en lugar conveniente, hasta que viniera un profeta y dijera lo que había que hacer con ellas.

47Tomaron piedras sin labrar, según la ley, y levantaron un altar igual que el primero.

48Repararon el santuario y el interior del templo, purificaron los atrios,

49hicieron nuevos vasos sagrados, llevaron al templo el candelabro, el altar de los perfumes y la mesa.

50Quemaron incienso sobre el altar y encendieron las lámparas del candelabro, que iluminaron el interior del templo.

51Colocaron los panes sobre la mesa, colgaron las cortinas, y así dieron fin a los trabajos.

52El 25 del mes noveno, el de quisleu, del año 148, se levantaron al alba

53y ofrecieron un sacrificio legal en el altar de los holocaustos que habían construido.

54El altar fue inaugurado al son de cítaras, liras y címbalos en el mismo mes y día en que fue profanado por los gentiles.

55Todo el pueblo se postró rostro en tierra; luego alabaron al que les había concedido el éxito,

56y celebraron con alegría la dedicación del altar, ofreciendo durante ocho días holocaustos y sacrificios de acción de gracias.

57Adornaron la fachada del templo con coronas de oro y con escudos, restauraron las estradas y las habitaciones

58y les pusieron puertas; y el pueblo se regocijó grandemente, olvidándose del oprobio que le habían causado los gentiles.

59Judas, sus hermanos y toda la asamblea de Israel acordaron festejar con alegría la dedicación del altar cada año, a su tiempo, durante ocho días, a partir del 25 de quisleu.

60Por entonces fortificaron también el monte Sión con murallas y fuertes torres, para que, si volvían los gentiles, no las pudieran destruir, como había sucedido.

61Judas emplazó allí una guarnición y fortificó Betsur para que el pueblo contara con una fortaleza contra Idumea.

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